Dolor por la muerte de un querido periodista que dejó una huella imborrable
El reconocido escritor murió en su casa ubicada a orillas del Lago de Garda. Tenía 84 años y, según trascendió, sufrió un ataque al corazón. Su obra dejó una marca profunda en el periodismo religioso y en la historia reciente de la Iglesia.
El periodismo y el mundo editorial despiden a una figura de enorme peso. Vittorio Messori, periodista y escritor italiano de extensa trayectoria, falleció el último viernes en su domicilio, ubicado a orillas del Lago de Garda. Tenía 84 años.
De acuerdo con lo que informaron personas de su entorno y replicaron distintos medios europeos, el autor murió como consecuencia de un ataque al corazón. Su fallecimiento generó conmoción entre lectores, colegas y referentes del ámbito católico, donde su obra alcanzó una influencia notable.
Messori había crecido en un contexto familiar y cultural marcado por el anticlericalismo en la ciudad de Turín. Sin embargo, su vida dio un giro profundo cuando tenía 23 años. A partir de una experiencia personal que definió como transformadora, se acercó de manera definitiva al catolicismo y desde entonces orientó buena parte de su carrera a defender racionalmente la figura de Jesús y los fundamentos de la fe cristiana.
Su salto a la notoriedad internacional llegó en 1976 con la publicación de "Hipótesis sobre Jesús", un libro que se convirtió en un éxito editorial y que fue traducido a veintidós idiomas. Esa obra lo posicionó como una de las voces más influyentes dentro del pensamiento católico contemporáneo.
Con el paso de los años, su nombre quedó estrechamente ligado a figuras centrales del Vaticano. En 1985 publicó "Informe sobre la Fe", una extensa entrevista al entonces cardenal Joseph Ratzinger, quien tiempo después se convertiría en el papa Benedicto XVI. Aquel trabajo fue considerado una pieza clave dentro del debate religioso de la época.
Años más tarde alcanzó otro hecho histórico con "Cruzando el umbral de la esperanza", una obra que tuvo enorme repercusión mundial. El libro quedó en la historia por incluir respuestas escritas y directas del papa Juan Pablo II, algo inédito hasta ese momento.
En sus últimos años, Messori optó por mantener un perfil más reservado frente a la orientación pastoral impulsada por el papa Francisco. Según trascendió, eligió el silencio público para evitar controversias y no alimentar divisiones dentro de la Iglesia.
Su muerte ocurrió en la noche del Viernes Santo, una fecha de profundo significado espiritual para su familia. El dato generó aún más conmoción por una coincidencia íntima: su esposa Rosanna había fallecido cuatro años atrás durante un Sábado Santo.
Como parte de su último deseo, el escritor pidió que en su lápida figure una frase de San Pablo: "Sé en quién he creído". La cita resume buena parte del camino espiritual e intelectual que marcó su vida y su legado.


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