El famoso argentino que desató una batalla con los ingleses en el Mundial 86
No sólo por Maradona: también por los cruces entre barras argentinas y hooligans, una historia atravesada por peleas, mitos y el increíble episodio protagonizado por Roberto Giordano.
Atlanta se prepara para una semifinal que paralizará al mundo. Este miércoles, Argentina e Inglaterra volverán a quedar frente a frente por un lugar en la final del Mundial 2026, casi cuatro décadas después de una de las jornadas más recordadas del fútbol.
Cuando se menciona aquel cruce de México 1986, las primeras imágenes son inevitables: la Mano de Dios, el gol más espectacular de todos los tiempos y Diego Maradona dejando ingleses desparramados sobre el césped del estadio Azteca.
Pero afuera de la cancha se jugó otra historia.
Una historia mucho más oscura, con barras argentinas, hooligans, botellas, piedras y banderas robadas. Una batalla que quedó atrapada entre testimonios, fotografías sueltas y relatos que con los años fueron creciendo hasta mezclarse con la leyenda.
El miedo a los hooligans
En 1986, los hooligans ingleses tenían una fama que atravesaba fronteras. Un año antes, 39 personas habían muerto en Bélgica durante la tragedia de Heysel, ocurrida antes de un partido entre Liverpool y Juventus.
Los hooligans presentes en el estadio Azteca en 1986.
En México, los ingleses se mostraban en las tribunas con el torso desnudo, vasos de cerveza, máscaras y tatuajes. Del otro lado estaban los barras argentinos, aunque en una cantidad mucho menor a la que instaló el mito.
Tras anotar el mejor gol de la historia de los mundiales, Maradona recibió el insulto de todo el público inglés.
Los registros mencionan a 14 integrantes de la hinchada de Boca, cinco de Chacarita, dos de Unión, dos de Estudiantes y representantes de Independiente, Talleres y Rosario Central.
Entre ellos tampoco había demasiada armonía. Los de Boca y Chacarita se movían por separado y ya habían protagonizado cruces internos antes del partido contra Inglaterra.
Las Malvinas, los cantos y una tensión que crecía
En las tribunas argentinas se quemaron banderas británicas y aparecieron cantos cargados por la Guerra de Malvinas, ocurrida apenas cuatro años antes.
"El que no salta es un inglés" y "ole le lé ola la lá a todos los ingleses los vamos a matar" eran parte del repertorio. También se desplegaba una bandera celeste y blanca con una inscripción contundente: "Las Malvinas son argentinas".
El clima estaba preparado para el choque.
Antes, durante y después del partido se produjeron al menos tres enfrentamientos. Uno comenzó cuando un grupo de Chacarita descubrió que le habían robado una bandera argentina.
"Entramos dos horas antes y colgamos nuestras banderas en el tejido. Una de Argentina, otra que decía 'Cafiero gobernador', y otra de Chaca. Una hora después vemos que nos faltaba una bandera, la de Argentina. Se la habían robado los ingleses", recordó uno de los hinchas en el libro El Partido.
El mismo testimonio continuó: "Bajamos, metemos tres manos de derecha, manoteamos algunas banderas inglesas y volvemos donde estábamos. Un inglés nos mostraba la bandera argentina que nos habían robado, y un muchacho de Estudiantes, que venía del baño, la manotea y se la trae. Durante el partido iba a ser siempre así. Ese día hubo quilombo todo el tiempo".
Roberto Giordano y el insólito robo de una bandera
El episodio más increíble tuvo como protagonista inesperado a Roberto Giordano, uno de los peluqueros más famosos de la Argentina.
Según los relatos, Giordano vio a un fotógrafo de la revista Gente, señaló una bandera inglesa y lanzó una frase que encendió todo: "Sacame una foto que le voy a robar una bandera a un inglés".
El intento desató una pelea en la tribuna.
Raúl Gámez, quien años después sería presidente de Vélez, intervino cuando varios ingleses avanzaron contra el grupo argentino. La secuencia quedó registrada en imágenes y terminó con Gámez golpeado y con el rostro completamente hinchado.
Raúl Gámez, fanático que Vélez que posteriormente se convertirá en presidente de la institución de Liniers, en plena pelea.
Mucho tiempo después, explicó lo ocurrido con una mezcla de humor y crudeza: "Yo no estaba con los barras. A México fui por mi cuenta y esa pelea con los ingleses fue algo típico de un partido. Un famoso peluquero argentino le quiso sacar una bandera a un inglés y la barra de ellos se nos vino al humo. Yo los enfrenté. Al principio se caían fácil: estaban borrachos y drogados. Aunque después eran tantos que cobré un montón. Cuando hablé por teléfono a mi casa, al día siguiente, me dijeron: ‘Viejo, saliste en una foto, lástima que está deformada'. Pero la foto estaba bien, la deformada era mi cara".
Gámez nunca reveló públicamente el nombre del peluquero. Sin embargo, Claudio Varela, uno de los integrantes de la barra de Boca que viajó a México, confirmó que se trataba de Giordano.
La batalla después del partido
La pelea más grande habría ocurrido a unos 100 metros del estadio Azteca, cuando los hooligans y la barra de Boca volvieron a cruzarse.
No existen videos confiables de aquel enfrentamiento. Por eso, gran parte de lo ocurrido quedó sostenido por el relato de quienes estuvieron allí.
Varela aseguró: "Los ingleses vinieron a pelear con las manos, pero nosotros los llevamos a botellazos y los tipos se asustaron. Después, más abajo, volvieron a esperarnos, y ahí nos agarraron a piedras. A José -el Abuelo- le pegaron un piedrazo en una pierna. Perdimos un redoblante, pero les robamos dos banderas, las del Chelsea y del West Ham. ¿Quién ganó la pelea? Nosotros, ¿quién va a ganar? Pero si no hubiéramos tenido las botellas, tal vez perdíamos. Eran más, y todos grandotes. Lo que pasa es que los ingleses no eran barras, eran tipos con plata. Nosotros éramos una organización, y por eso los corrimos".
Luis "Luchi" Flores, de Unión, contó que José Barritta, el "Abuelo", cayó herido tras recibir un piedrazo en la rodilla. Según su versión, logró cargarlo y sacarlo del lugar mientras el enfrentamiento continuaba.
Entre la historia y el mito
Con el paso de los años, la frase "los barras corrieron a los ingleses en el 86" se convirtió en parte de la mitología futbolera argentina. Sin embargo, varios registros que circularon como prueba no pertenecían a ese partido.
La falta de imágenes dejó un espacio enorme para exageraciones, relatos incompletos y versiones difíciles de comprobar.
Lo que sí está documentado es que hubo violencia dentro y fuera del estadio, que Roberto Giordano intentó llevarse una bandera inglesa y que aquel Argentina-Inglaterra se disputó en un clima político y social marcado por la guerra.





Que estupidez. Los barras haciendo lío siempre
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