Memoria, Verdad y Justicia

"Pensé que no salía viva": el crudo relato de una mujer trans sobre el horror que vivió en la dictadura

Tenía 18 años cuando fue obligada a presentarse al servicio militar. Estuvo retenida durante 37 días, sufrió violencia extrema y recién pudo sentirse libre décadas después, cuando accedió a su DNI con identidad de género.

Flor Poblete

Flor Poblete

Periodista de Que Pasa Salta.

Una historia estremecedora vuelve a poner en foco las violencias que atravesaron miles de personas durante la dictadura militar argentina, pero desde un lugar poco visibilizado: el de una mujer trans que fue obligada a atravesar el servicio militar en condiciones inhumanas.

Según lo relatado para el programa Presentes, Sonia Beatriz Hernández tenía apenas 18 años cuando recibió una notificación. En ese entonces, el servicio militar era obligatorio y las exigencias eran claras: debía cortarse el pelo y adecuarse a una identidad masculina. Pero ella se negó.

"Fui como una nena", recordó. Esa decisión marcó el inicio de una pesadilla.

"Carne de cañón"

Al llegar, fue separada del resto de los jóvenes que avanzaban con normalidad hacia la revisación médica. A ella la apartaron y la trasladaron a otro lugar. "Carne de cañón para los soldados", escuchó.

Desde ese momento, comenzó un encierro que duró 37 días. "Era un infierno", describió. Estaba rodeada de cientos de soldados, sin posibilidad de escapar.

Cuando intentó irse, la golpearon brutalmente. Un sargento la atacó hasta dejarla en el suelo, con la mano derecha quebrada. Pensó que esa lesión sería la salida, que la llevarían a una enfermería. Pero no ocurrió.

Violencia extrema y humillaciones

Lejos de mejorar, la situación empeoró. Fue sometida a una instancia de evaluación psiquiátrica frente a un grupo de militares. Según su testimonio, la dejaron desnuda y la expusieron a situaciones de extrema violencia y degradación.

Durante tres días, atravesó prácticas forzadas que, según contó, buscaban "comprobar" su identidad. "No veía la hora de irme. Pensé que no salía viva", relató.

Tras ese período, recibió un último golpe y una orden: cambiarse y retirarse. Le firmaron la libreta militar en rojo y pudo irse, pero el daño ya estaba hecho.

Durante un año no pudo recuperarse. Lloraba, tenía miedo constante y desarrolló un profundo rechazo hacia todo lo relacionado con el ámbito militar.

La libertad, muchos años después

Recién en 2012, cuando obtuvo su DNI con identidad de género, sintió algo que hasta ese momento le había sido negado: libertad.

"Ser libre es todo, es la vida de uno. Si no somos libres, no somos nada", expresó.


Comentarios

  • Trocha & Moche

    Si no se hizonmacho ahí, no se hace macho mas, trata para siempre.

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  • Marce

    De que se queja. Así era el sistema. Agradece estar con vida

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  • ITS inútil todo servicio

    Estaban exceptuados !!!

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  • Todo bien

    Pero así safo de ir a Malvinas

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  • HÉCTOR LUIS

    QUE GILES LOS MILITARES.LA HUBIERÁN MATADO

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  • Juanita

    Aclaro, No es mujer trans.. es un trans que quiere ser mujer.....

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  • Sergio

    cuando me toco la colimba en pleno proceso tambien había un muchacho con claras inclinaciones no hetero pero el chango se la rebancó, fue uno mas de los soldados, hizo la instrucción sin ningún inconveniente. Un compañero mas. Es decir, que este tipo la haya pasado mal es por su culpa, nada mas.

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