La macabra historia que esconde la fábrica de azúcar Ledesma: secuestros y muertes
Detrás de uno de los ingenios más importantes del país existe una historia marcada por la represión de la última dictadura, trabajadores desaparecidos y una leyenda que sembró miedo entre los obreros del azúcar en Jujuy.
El Ingenio Ledesma, uno de los principales complejos azucareros de la Argentina, está profundamente ligado a la historia económica y social de Jujuy. Pero detrás de sus enormes campos de caña y de la producción de azúcar existe también uno de los capítulos más oscuros de la historia reciente del norte argentino.
Entre el 20 y el 27 de julio de 1976, durante la última dictadura militar, localidades como Libertador General San Martín, Calilegua y El Talar quedaron atravesadas por una serie de operativos represivos que pasarían a la historia como "La Noche del Apagón".
De acuerdo a lo publicado por el medio Resumen Latinoamericano, durante esas jornadas se produjeron cortes de electricidad y, en medio de la oscuridad, fuerzas militares y de seguridad realizaron allanamientos y secuestros.
Según información oficial, más de 400 personas fueron secuestradas durante esos operativos y 33 continúan desaparecidas. Entre las víctimas había trabajadores, estudiantes, sindicalistas, militantes y profesionales.
La noche en que la oscuridad fue parte del terror
Los apagones comenzaron el 20 de julio de 1976 y los operativos se extendieron durante varios días.
La documentación oficial señala que muchos de los secuestros fueron realizados utilizando vehículos del Ingenio Ledesma. Las víctimas eran trasladadas inicialmente a dependencias policiales y posteriormente algunas fueron llevadas al centro clandestino de detención de Guerrero, donde sufrieron torturas.
La participación empresarial en estos hechos fue posteriormente investigada por la Justicia.
Carlos Pedro Blaquier, entonces dueño de Ledesma, y Alberto Lemos, administrador general de la empresa, fueron procesados por delitos vinculados con la privación ilegal de la libertad de trabajadores y referentes sociales durante la dictadura. En 2021, una de las causas por los hechos de las "Noches de los apagones" fue elevada a juicio oral.
El Ministerio Público Fiscal también documentó investigaciones sobre la presunta colaboración entre sectores empresarios y las fuerzas armadas y de seguridad para perseguir a trabajadores y dirigentes gremiales.
El otro lado de la historia: "El Familiar"
Mucho antes de la dictadura, en los ingenios del norte argentino comenzó a circular una de las leyendas más inquietantes de la cultura azucarera: "El Familiar".
Según la tradición popular, se trataba de una criatura monstruosa que habitaba en los ingenios y que aparecía para cobrarse la vida de un trabajador.
Algunos relatos lo describían como un enorme perro negro. Otros hablaban de una serpiente gigantesca, un toro o incluso una figura humana.
La leyenda sostenía que los dueños de los ingenios habían realizado un pacto con el Diablo o con esta criatura para obtener riqueza y prosperidad. A cambio, cada año debía entregarse la vida de un trabajador.
La historia se transmitió durante generaciones entre los obreros y sus familias y se convirtió en parte del imaginario de los ingenios de Jujuy, Salta y Tucumán.
Pero detrás de la leyenda también existe una explicación histórica.
Cuando el mito servía para explicar las muertes
El historiador tucumano Eduardo Rosenzvaig explicó que "El Familiar" debe entenderse como un mito construido alrededor de una realidad de explotación y violencia.
Los trabajadores de los antiguos ingenios podían quedar atrapados durante años por sistemas de endeudamiento y condiciones laborales extremadamente duras. Cuando alguno intentaba escapar, podía ser perseguido por hombres armados vinculados al patrón.
En ese contexto, las desapariciones y muertes podían terminar atribuyéndose a la criatura.
La leyenda, de esta manera, podía funcionar como una explicación sobrenatural frente a hechos que los trabajadores no podían comprender o denunciar abiertamente.
También existe la hipótesis de que los propios patrones utilizaran el miedo a "El Familiar" para disciplinar a los obreros y desalentar cualquier intento de rebelión.
Una leyenda que sobrevivió al paso del tiempo
Con los años, "El Familiar" quedó instalado como uno de los relatos más conocidos de la cultura popular de los ingenios del NOA.
El miedo al supuesto animal que recorría las fábricas durante la noche convivió durante décadas con una realidad mucho más concreta: la explotación laboral, la persecución sindical y, durante la dictadura, el terrorismo de Estado.


