El fundador de Facebook acusado de crear redes "adictivas" para los jóvenes
Mark Zuckerberg declaró ante un jurado en Los Ángeles y negó haber mentido sobre el diseño de Instagram. La causa apunta a determinar si Meta priorizó durante años enganchar a los adolescentes.
En medio de una fuerte presión judicial y social, Mark Zuckerberg declaró esta semana ante un jurado en Los Ángeles y negó haber mentido al Congreso sobre el supuesto diseño adictivo de Instagram y Facebook.
El CEO de Meta sostuvo que las plataformas "buscan ser útiles y seguras" y que no están pensadas para maximizar el tiempo de uso, especialmente entre los adolescentes. La declaración se dio en el marco de un juicio considerado histórico por el impacto que puede tener en el futuro de las redes sociales.
Según publicó Infobae, la causa fue iniciada por una joven identificada como K.G.M., quien denunció que las redes fueron diseñadas para enganchar a menores y que eso agravó su depresión y pensamientos suicidas. Durante el proceso, los abogados presentaron correos internos de 2014 y 2015 donde Zuckerberg analizaba estrategias para aumentar el tiempo de permanencia de los usuarios.
Si bien el empresario reconoció que en el pasado la empresa priorizaba métricas de uso, aseguró que hoy el enfoque cambió y que existen herramientas para cuidar la salud mental.
El juicio puso en el centro del debate funciones como el "scroll infinito", la reproducción automática y las recomendaciones personalizadas, señaladas como claves para fomentar la dependencia digital.
Desde Meta, y también desde Google, negaron que sus productos sean adictivos y destacaron inversiones en controles parentales, límites de tiempo y sistemas de protección para menores.
También fueron mencionadas otras plataformas como TikTok y Snap, que enfrentan demandas similares en distintos estados.
Un fallo adverso podría derivar en indemnizaciones millonarias y obligar a rediseñar el funcionamiento de las redes, poniendo en jaque la protección legal que hoy ampara a las empresas.


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