Sociedad
Para llorar

De vacaciones, nadaba y una lancha le pasó por encima: perdió una pierna y de milagro salvó la otra

"Era un baño de sangre y mis piernas parecían unos flecos", relató la víctima.

QPS Sociedad

Lo que era un sueño para Juan Manuel, de viajar a Estados Unidos, bucear, andar en lancha y demás terminó siendo una verdadera pesadilla. Mientras nadaba y se refrescaba en un río de Houston, la lancha en la que había pasado una divertida jornada le pasó por encima y casi lo mata. 

"Ya estábamos volviendo, venía manejando una chica, la novia del dueño de la lancha. Éramos como ocho, nueve. Cuando llegamos al muelle, mi primo se bajó y fue a buscar el auto con el trailer. Algunos también se bajaron, otros se quedaron y yo me tiré al agua y me alejé como unos 25 metros hacia la izquierda. Ahí me puse a hacer la plancha, quería refrescarme un poco, enjuagarme el pelo y el protector solar antes de subirme al auto. La lancha ya estaba sobre la rampa".

Su primo acercó el trailer pero la chica que manejaba la lancha lo vio un poco torcido. "Y en vez de esperar a que él lo acomodara en tierra, ella salió marcha atrás sobre el agua rápidamente para acomodar la lancha e ingresar al trailer. El tema es que las lanchas no van para atrás en línea recta como los autos sino que van hacia una dirección o hacia la otra. Y fue directo hacia donde estaba yo haciendo la plancha. Yo no escuché el motor ni la vi venir. Lo que sentí fue un golpe, un dolor terrible y de repente me empecé a ahogar. Pasé de estar flotando plácidamente a irme directo al fondo del río", relata en una nota con Infobae. 

"De una pierna me faltaba un pie. La otra la tenía mutilada, toda cortada, como que te diga en julianas. Además, estaba fracturada en tres pedazos". 

Lo que vino después fue tremendo. El juicio contra la mujer que lo atropelló accidentalmente, una deuda millonaria con una clínica norteamericana, la posibilidad de perder las dos piernas y la recuperación.´

Esta nota habla de:

Comentarios

  • El Gaucho Lunari

    Otra vez con la pelotudez de los milagros. Los milagros no existen. La prueba de ello es que la lancha casi lo hizo mierda por culpa de una cajetuda.

    Ver más

    Responder

Tucomentario

Nombre

Más de Sociedad

¿Quiere recibir notificaciones?
Subcribite a nuestras notificaciones y recibí las noticias al instante