Un infierno con más de 41 grados: cerraron cientos de escuelas y hay alarma total
Una tremenda ola de calor mantiene en vilo a millones de personas con registros récord que obligaron a suspender clases, cancelar trenes y desataron una feroz pelea política.
El fenómeno meteorológico ya afecta a más de la mitad de la población, según los datos publicados por el diario Clarín. Las farmacias y los termómetros callejeros en París marcan registros insólitos, y los pronósticos de Météo-France anticipan que lo peor llegará entre el domingo y el lunes, con máximas que van a superar cómodamente los 41 grados en varias regiones de Francia.
El impacto social en el territorio europeo es inmediato. Ya se confirmó que al menos 783 colegios cambiaron sus horarios o directamente cerraron sus puertas al no poder garantizar condiciones mínimas para los chicos ante una "canícula" agobiante.
En el ámbito educativo la realidad no es muy distinta: los exámenes orales de bachillerato programados para los próximos días debieron suspenderse y se pasaron para la semana que viene.
La empresa nacional de ferrocarriles (SNCF) tomó la drástica decisión de cancelar 71 trenes Intercités para evitar fallas masivas en los sistemas de refrigeración de las formaciones, dejando a miles de pasajeros varados en las líneas que conectan París con el sur y el oeste del país.
Muerte en la pista y alerta sanitaria
La situación pasó de ser una molestia a una verdadera emergencia de salud pública. Un joven de 30 años falleció de un paro cardíaco mientras corría en una pista de atletismo en Val-d'Oise, lo que encendió todas las alarmas de las autoridades médicas.
Desde el Ministerio de Sanidad salieron a pedirle extrema conciencia a los jóvenes. La ministra Stéphanie Rist remarcó que el ejercicio físico y el consumo de alcohol bajo estas temperaturas multiplican el riesgo de deshidratación grave y colapso hospitalario. El drama extra es cultural y de infraestructura: la mayoría de las casas no están preparadas para esto y casi nadie tiene aire acondicionado residencial, por lo que la gente se mete a los supermercados o guardias médicas solo para respirar un poco de aire fresco.
Estalló la pelea política por el aire acondicionado
La crisis climática saltó directo a la campaña electoral. La dirigencia política local se trenzó en una dura discusión por la falta de refrigeración. Marine Le Pen exigió un plan masivo para instalar aires acondicionados de forma obligatoria en hospitales, escuelas y geriátricos, tildando de "crimen" que los nuevos centros de salud se construyan sin estos equipos por cuestiones ambientales.
Mientras la discusión avanza, el Gobierno ya evalúa decretar la alerta roja máxima para el domingo en varios departamentos. Las autoridades del Interior ordenaron suspender casi todos los eventos deportivos al aire libre y miran con lupa la tradicional Fiesta de la Música, un megaevento callejero que este fin de semana podría quedar completamente suspendido en las principales ciudades para evitar una tragedia mayor.


