Estados Unidos atraviesa una crisis aérea sin precedentes: el cierre del Gobierno Federal, vigente desde el 1° de octubre, dejó al paÃs al borde del colapso operativo en sus principales aeropuertos. La falta de pago y la reducción de personal entre los controladores aéreos desencadenaron la cancelación de miles de vuelos y demoras que se extienden por horas.Aeropuertos clave como el John F. Kennedy de Nueva York se encuentran totalmente congestionados, con pantallas repletas de vuelos cancelados y pasajeros desesperados buscando alternativas en medio de un caos generalizado.El sistema de tráfico aéreo ya venÃa presionado por una escasez estructural de personal: antes del cierre, se calculaba que se necesitaban alrededor de 3.000 controladores adicionales para operar con normalidad. El paro en el pago de salarios a 13.000 trabajadores y las jornadas extenuantes -turnos de hasta diez horas y semanas de seis dÃas- profundizaron la crisis y encendieron las alarmas por seguridad aérea."Los problemas solo van a empeorar", advirtió el secretario de Transporte, Sean Duffy, quien reconoció que el gobierno se vio obligado a aplicar restricciones para evitar un accidente.Solo este viernes se registraron más de 1.700 vuelos cancelados, mientras que en dÃas previos la cifra superó los 500. Además, más de 15.500 vuelos sufrieron retrasos, según datos de FlightAware. La situación amenaza con volverse aún más compleja si el cierre gubernamental no se resuelve en las próximas horas. Las autoridades pidieron a los pasajeros revisar el estado de sus vuelos antes de dirigirse a los aeropuertos y reprogramar viajes cuando sea posible, mientras las imágenes de salas repletas, filas interminables y enojo en redes sociales reflejan el impacto de esta crisis sin precedentes en la aviación estadounidense.