La muerte de un perro San Bernardo que terminó enlutando un colegio
Un hecho que pocos conocieron; una escena desgarradora que protagonizó la mascota. Lo que pasó puertas adentro de una institución dejó una huella imposible de borrar para quienes fueron testigos.
Un colegio ubicado en la zona céntrica de la ciudad de Salta, más precisamente sobre calle Mitre, casi Av. Entre Ríos, habría sido escenario de un episodio tan inesperado como impactante que, según trascendió, quedó en la memoria de quienes trabajaban allí durante esos años.
La historia habría sido relatada por un exdocente del establecimiento, quien aseguró que el hecho no trascendió públicamente en su momento, pero que generó una fuerte conmoción puertas adentro.
De acuerdo con ese testimonio, el padre Morón Jiménez habría llevado al colegio una parejita de cachorros San Bernardo. La presencia de los animales habría llamado la atención desde el primer momento, ya que no es habitual ver perros de esa raza, propios de climas fríos, en una ciudad con temperaturas elevadas durante gran parte del año.
Con el paso del tiempo, los cachorros habrían crecido dentro del predio y se volvieron conocidos entre docentes y personal del lugar. Sin embargo, según el relato, la hembra habría fallecido, quedando únicamente el macho.
El perro, ya adulto, habría alcanzado un peso cercano a los 70 kilos. Quienes lo vieron lo describirían como imponente, con patas grandes y una presencia difícil de ignorar.
Otro elemento que, según el exdocente, generó preocupación fue el clima. Los San Bernardo suelen estar preparados para bajas temperaturas, por lo que las altas temperaturas salteñas habrían sido un factor que llamaba la atención entre quienes trabajaban en el colegio.
Siempre de acuerdo con el testimonio, en una jornada que no fue precisada, el animal cayó desde el primer piso del edificio hacia la zona donde se ubicaría la bandera. La caída generó una escena impactante y una fuerte conmoción entre docentes y el personal que se encontraban en el establecimiento.
Según la misma fuente, al momento del hecho no había alumnos presentes, lo que habría contribuido a que la situación quedara dentro del ámbito interno del colegio y no trascendiera públicamente.
Para quienes trabajaron allí, el episodio habría sido profundamente impactante y, con el paso de los años, todavía generaría recuerdos y emociones entre quienes conocieron la historia.


