Cómo llegó Salta a declarar la emergencia por violencia de género en 2014
Ocurrió meses antes del primer Ni Una Menos. Una seguidilla de femicidios, desapariciones que conmocionaron al país, marchas de familiares y reclamos de organizaciones empujaron a Salta a tomar una medida inédita frente a la violencia de género.
El 3 de junio de 2015 miles de personas salieron a las calles de todo el país bajo una consigna que marcaría una época: Ni Una Menos. Sin embargo, meses antes de aquella movilización histórica, Salta ya atravesaba una profunda crisis vinculada a la violencia contra las mujeres.
La declaración de la Emergencia Pública por Violencia de Género, firmada el 9 de septiembre de 2014 por el entonces gobernador Juan Manuel Urtubey, no surgió de un día para otro. Fue la respuesta a años de reclamos, casos que generaron conmoción social y una creciente presión para que el Estado actuara.
Primer marcha de Ni Una Menos en 2015 por el casco céntrico en la ciudad de Salta.
Una realidad que ya no podía ocultarse
Durante los primeros años de la década de 2010, Salta comenzó a quedar bajo la lupa por distintos casos de violencia extrema contra mujeres y adolescentes.
Las estadísticas mostraban una situación preocupante. Al mismo tiempo, organizaciones de mujeres, sectores académicos y familiares de víctimas advertían que las respuestas estatales resultaban insuficientes frente a una problemática que se repetía una y otra vez.
La investigación realizada por la Revista de Investigación del Departamento de Humanidades y Ciencias Sociales sostiene que la emergencia fue la consecuencia de un proceso de visibilización que venía desarrollándose desde años antes y que se aceleró entre 2011 y 2014.
Los casos que marcaron a la provincia
Algunos hechos tuvieron una repercusión que trascendió las fronteras de Salta y pusieron en discusión el funcionamiento de las instituciones encargadas de investigar estos delitos.
Casos que generaron conmoción
Las marchas que empezaron a cambiar la historia
Mientras se acumulaban los casos, familiares de víctimas comenzaron a organizarse para exigir justicia.
Así nació la Comisión de Familiares contra la Impunidad, que desde 2011 realiza marchas alrededor de la Plaza 9 de Julio. Las movilizaciones se transformaron en una postal habitual de la capital salteña y lograron instalar el reclamo en la agenda pública.
Madres, padres y familiares llevaron sus pedidos a las calles cuando sentían que las respuestas no llegaban desde los tribunales.
El reclamo de las organizaciones
La presión no llegó únicamente desde los familiares.
Diversas organizaciones feministas y espacios vinculados a los derechos humanos venían reclamando medidas concretas para enfrentar la violencia de género. Entre sus demandas aparecían más presupuesto, capacitación, asistencia integral para víctimas y políticas públicas sostenidas en el tiempo.
Incluso antes de 2014 ya existían sectores que exigían la declaración formal de una emergencia provincial.
El decreto que marcó un antes y un después
Finalmente, el 9 de septiembre de 2014, el Gobierno provincial declaró la Emergencia Pública por Violencia de Género.
La conferencia de prensa en la que el Gobierno provincial oficializó la Emergencia por Violencia de Género en septiembre de 2014.
La medida buscó reforzar herramientas institucionales y reconocer la gravedad de una problemática que había ganado visibilidad pública.
Sin embargo, la decisión también generó debates. Algunos sectores consideraban que las leyes existentes ya contemplaban muchas de las acciones anunciadas y que el principal problema era la falta de recursos y aplicación efectiva.
El Encuentro Nacional de Mujeres y el cambio de época
Apenas un mes después de la declaración de emergencia, Salta fue sede del 29° Encuentro Nacional de Mujeres.
Más de 35 mil personas llegaron a la provincia para participar de una de las convocatorias más multitudinarias de aquel momento.
El encuentro puso en el centro de la escena nacional la situación que atravesaba Salta en materia de violencia de género y derechos de las mujeres.
Muchos análisis posteriores identifican ese momento como uno de los antecedentes inmediatos de la movilización de Ni Una Menos que ocurriría el 3 de junio de 2015.
En números: la antesala de la emergencia
Once años después
A más de una década del nacimiento de Ni Una Menos, la reconstrucción de aquellos años permite entender que la emergencia declarada en Salta fue el resultado de un proceso largo y complejo.
Los reclamos de familiares, la visibilización de casos emblemáticos y la presión de distintos sectores sociales lograron instalar una discusión que todavía sigue abierta y que continúa interpelando a la sociedad salteña.


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