Final feliz

Le encontraron familia a dos hermanitos salteños que esperaban ser adoptados

Un niño de 11 años y una niña de 5 podrán cumplir su sueño de recibir amor del puro y verdadero.

En un hecho que marca un importante paso en la protección de los derechos de la niñez, dos hermanos -un niño de 11 años y una niña de 5- fueron integrados a una guarda preadoptiva con una postulante monoparental, tras un proceso judicial y técnico que culminó el pasado martes 12 de agosto en el Distrito Judicial del Norte, Circunscripción Tartagal.

La vinculación entre los menores y la potencial adoptante se produjo la semana anterior, luego de que en junio se dispusiera una convocatoria pública nacional para postulantes, ante la inexistencia de legajos compatibles con las características de ambos niños.

Los hermanos no contaban con progenitores ni familiares en condiciones de hacerse cargo, por lo que habían sido institucionalizados para resguardar su "superior interés", entendido como la satisfacción integral y simultánea de sus derechos y garantías.

Un proceso con acompañamiento judicial y técnico

El trámite contó con la intervención de la Secretaría de Niñez y Familia, la Asesoría General de Menores e Incapaces y un equipo interdisciplinario, bajo el control de la Fiscalía Civil y Comercial de Tartagal, a cargo de Rosa Graciela Vélez Román.

La Secretaría Tutelar evaluó que la postulante reunía los requisitos necesarios para acceder a la guarda transitoria con fines de adopción. Posteriormente, la mujer fue recibida en audiencia por la Jueza de Familia 2, Carmen Juliá, la fiscal civil Vélez Román y la asesora de menores Fernanda Chocobar, además de ser entrevistada por equipos técnicos del Poder Judicial y del Ministerio de Menores.

Cumplidos los encuentros iniciales y habiendo una receptividad positiva de ambas partes, se autorizó la guarda preadoptiva por un plazo de seis meses, durante los cuales la Secretaría Tutelar realizará un monitoreo para evaluar el afianzamiento del vínculo.

El valor de un hogar

De acuerdo a los informes técnicos, los niños manifestaron sentirse "ahijados", es decir, cuidados, protegidos y atendidos por la postulante en esta etapa del proceso.

Las autoridades destacaron que la adopción no solo es una institución jurídica, sino también una manifestación amorosa de protección y cuidado, que busca conformar un vínculo familiar basado en el respeto, el afecto y el compromiso mutuo.

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