PREOCUPANTE

Cada vez más familias salteñas compran para el día y no logran llenar la heladera

Hacer las compras para todo el mes se volvió una posibilidad cada vez más lejana para muchas familias de Salta. La suba de los precios y la pérdida del poder adquisitivo modificaron los hábitos de consumo.

Flor Poblete

Flor Poblete

Periodista de Que Pasa Salta.

La escena se repite en distintos barrios de la ciudad de Salta y del interior provincial. Familias que antes hacían una gran compra mensual hoy optan por llevar solamente lo necesario para el día o, en el mejor de los casos, para unos pocos días.

El carrito lleno dejó de ser una imagen habitual. En su lugar apareció una lógica marcada por el cálculo permanente, donde cada gasto implica elegir, resignar consumos y estirar el dinero hasta donde se pueda.

Un estudio realizado por la consultora Youniversal junto a la asociación civil Ser Prójimo reveló que los hogares de ingresos medios bajos y bajos ya no solo reducen cantidades, sino que cambiaron por completo su manera de consumir y planificar la vida cotidiana.

En promedio, las familias de clase media baja recortaron más de cinco categorías de consumo durante el último año, mientras que en los sectores de menores ingresos la reducción supera las seis categorías.

Cada vez más familias salteñas compran para el día y no logran llenar la heladera

Comprar para hoy y no para el mes

La compra diaria se transformó en una estrategia cada vez más frecuente entre las familias salteñas. Ante la incertidumbre económica y la dificultad para prever cómo llegarán los ingresos al próximo mes, muchas personas prefieren adquirir únicamente lo indispensable.

Las recorridas por supermercados, almacenes y mayoristas están cada vez más enfocadas en encontrar ofertas, comparar precios y optar por los productos más económicos.

La carne ya no ocupa el mismo lugar

Uno de los cambios más notorios se da en la alimentación. La carne vacuna, históricamente protagonista de la mesa argentina y de las reuniones familiares en Salta, perdió presencia debido a sus altos precios.

En muchos hogares comenzaron a ganar espacio las preparaciones con pollo y otras alternativas más accesibles. Al mismo tiempo, alimentos considerados no esenciales, como snacks, postres, golosinas o bebidas, pasaron a comprarse cada vez con menos frecuencia.

Para muchas familias, hacer un asado dejó de ser una costumbre y pasó a convertirse en un gusto ocasional.

El precio manda más que la marca

La fidelidad a determinadas marcas también quedó en segundo plano. Cada vez más consumidores eligen segundas marcas o prueban nuevas opciones si eso les permite ahorrar algunos pesos.

Los envases pequeños volvieron a cobrar protagonismo porque permiten administrar mejor el dinero disponible, aunque en muchos casos el costo por cantidad resulte más elevado.

La realidad de miles de familias salteñas hoy está atravesada por pequeñas decisiones diarias. La pregunta ya no pasa tanto por qué se quiere comprar, sino por qué se puede sostener. Y en ese escenario, cada peso cuenta más que nunca.

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Comentarios

  • Mirta

    El diario está diciendo que el gober Sáenz no paga un sueldo digno a sus empleados públicos. Estamos tan mal que no podemos comprar con lo poco que nos paga? Eso están diciendo?

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    • y,,

      si los privados no tienen un sueldo digno menos aun los publicos no te parece ?

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  • O sea

    estamos mejor, no hace falta salir corriendo a gastarse el sueldo urgente en mercadería como hace 2 años. Para que tener la heladera llena de cosas si se puede comprar tranquilamente. Y para la economía doméstica es también mejor pensar los gastos

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    • Tamal

      Dejé de jugar al golf, están caros los palos...juaaaa!!

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