Hay historias que te calientan el pecho y te demuestran que, cuando se quiere, se puede. Eso es lo que se vive por estos dÃas en la Escuela de Emprendedores de la ciudad, un lugar que pasó de ser un simple edificio público a convertirse en el motor de arranque para cientos de salteños que la pelean dÃa a dÃa. Zulma es el claro reflejo de esto. Frente a los micrófonos de Que Pasa Salta, no pudo contener la emoción al mirar para atrás y ver todo lo que logró en apenas un año:"Me encanta, me emociono. Estoy chocha", soltó con los ojos brillosos, mientras sostenÃa con orgullo sus producciones de marroquinerÃa. La mujer entró al taller textil sin saber demasiado y hoy ya fabrica bolsos deportivos y hasta bandoleras para hombres con bolsillos ocultos antirrobo. Todo hecho con sus propias manos. Trabaja a full y no se achica ante ningún desafÃo: su meta es seguir aprendiendo y superarse un poco más cada dÃa. Para ella, el espacio es mucho más que un lugar donde coser. Es una oportunidad real en un momento donde poner un taller propio o comprar maquinaria es un sueño imposible para cualquiera. En la escuela tienen todo de forma gratuita: desde las máquinas de costura hasta los hornos y las herramientas para arreglar celulares. "Si supieran la ayuda que nos dan", agradeció Zulma, mandándole un mensaje directo a Emiliano Durand y al equipo que coordina el lugar por proveerles los materiales necesarios para salir adelante. Pero lo que más le toca el corazón a Zulma no es solo su propio avance, sino ver cómo el entorno cambia. El impacto social se nota en el barrio y en la gente que antes no tenÃa un rumbo fijo. Conmocionada, relató que vio a muchos chicos que estaban en situación de calle, sin hacer nada, y que hoy los cruza adentro del taller, concentrados, aprendiendo un oficio y ganando de manera digna. La historia de Zulma es la de muchos salteños que no bajan los brazos. Para los que quieran apoyar su emprendimiento y encargarle alguno de sus bolsos o mochilas, la pueden encontrar en Facebook como "Zulma DÃaz".Una demostración viva de que, como dice ella misma con una sonrisa, para empezar y salir adelante nunca es tarde.