La tumba donde muchas mujeres lloran y piden ayuda en el Cementerio de la Santa Cruz
Durante el recorrido de Que Pasa Salta por el Cementerio de la Santa Cruz, una historia llamó especialmente la atención: la de Juana Figueroa.
El recorrido de Que Pasa Salta por el Cementerio de la Santa Cruz dejó historias difíciles de olvidar. Entre antiguos mausoleos, nichos y personajes que forman parte del pasado salteño, hubo un lugar que llamó poderosamente la atención del equipo: la tumba de Juana Figueroa.
La intención era mostrar detalladamente este sector durante el stream. Sin embargo, los problemas de conexión a Internet dentro del cementerio impidieron sostener la transmisión en vivo desde ese punto. Aun así, durante la visita pudimos conocer qué ocurre actualmente alrededor de su tumba y por qué, después de tantos años, continúa recibiendo visitantes.
Juana Figueroa fue víctima de un brutal asesinato y su caso quedó registrado en la prensa salteña de comienzos del siglo XX. Con el paso de las décadas, alrededor de su figura comenzó a desarrollarse una fuerte devoción popular.
Una tumba llena de velas y pedidos
En el Cementerio de la Santa Cruz permanece su tumba original. Según explicaron trabajadores del lugar durante el recorrido, son numerosas las personas que se acercan habitualmente para encender velas y dejar sus pedidos.
Tumba de Juana Figueroa. Foto: Hipermédula.org.
Hay un detalle que vuelve todavía más fuerte esta historia. De acuerdo con esos testimonios, muchas de las visitantes son mujeres que atraviesan o atravesaron situaciones de violencia de género.
También llegarían madres desesperadas por situaciones que afectan a sus hijos, principalmente relacionadas con consumos problemáticos de alcohol y drogas.
Para ellas, la figura de Juana terminó convirtiéndose en un lugar donde buscar consuelo, protección y esperanza. Se trata de una expresión de religiosidad popular, no de un culto reconocido formalmente por la Iglesia Católica.
El crimen de Juana Figueroa que conmocionó a Salta
La historia de Juana está marcada por su asesinato a manos de su marido. Su cuerpo fue encontrado en una zanja cercana al denominado Puente Blanco, en un sector que por entonces quedaba en las afueras de la ciudad.
El caso tuvo repercusión periodística. El diario salteño La Montaña informó el hallazgo bajo el título "Hallazgo fúnebre". Según aquella crónica histórica, fueron unos menores quienes percibieron un fuerte olor proveniente de los yuyos y dieron aviso a un adulto, que posteriormente alertó a la Policía.
El lugar donde apareció el cuerpo se encontraba en inmediaciones de lo que actualmente es el canal de avenida Hipólito Yrigoyen. Con el paso del tiempo, la zona cambió por completo y se transformó en un sector de intenso tránsito.
El crimen de Juana es recordado actualmente como uno de los casos tempranos de asesinato de una mujer a manos de su pareja que alcanzó repercusión en la prensa salteña, aunque el concepto jurídico y social de femicidio todavía no existía en aquella época.
De víctima a figura de devoción popular
Más de un siglo después, la historia adquirió una dimensión que probablemente nadie podía imaginar cuando apareció su cuerpo.
Su tumba se transformó en un punto de devoción dentro de la Santa Cruz. Velas, pedidos y visitas mantienen vigente su nombre, especialmente entre mujeres que encuentran una identificación particular con su historia.
Lo que más impactó al equipo de Que Pasa Salta durante el recorrido fue justamente esa continuidad: Juana ya no está solamente en los archivos periodísticos o en los relatos históricos de la provincia. Su tumba sigue siendo visitada.


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