El inicio de 2025 trajo consigo un incremento sustancial en los sueldos de los senadores nacionales, quienes, tras la caducidad del congelamiento de dietas el 31 de diciembre, verán aumentados sus ingresos a $ 9,5 millones en bruto por mes. Este aumento fue automático, ya que la dieta de los legisladores está basada en un sistema de módulos, y con la actualización de los valores de estos módulos, se produjo un significativo ajuste.Hasta el 31 de diciembre, los senadores no habían percibido aumentos debido al congelamiento de sus dietas. Sin embargo, con la resolución que finalizó en el último día del año, sus salarios se recalcularon, aplicando los módulos actualizados. En consecuencia, los senadores nacionales verán un incremento considerable en sus ingresos, un tema que no ha estado exento de polémica.La noticia del aumento generó fuertes tensiones políticas, con la Casa Rosada presionando para evitar el escándalo que podría derivar de esta suba salarial. Varios bloques políticos, como el PRO, La Libertad Avanza, la UCR y Provincias Unidas, pidieron a la vicepresidenta Victoria Villarruel que extendiera la suspensión del aumento a través de una resolución administrativa, pero Villarruel insistió en que el tema debía ser votado en el recinto y que todas las bancadas debían estar de acuerdo.Mientras tanto, la vicepresidenta se enfrentó a críticas dentro de su propio espacio, especialmente en relación con la controversia sobre la falta de acción respecto al aumento de dietas. El tema se convirtió en un punto de fricción también dentro del gobierno, con la ministra Patricia Bullrich atacando la situación como parte de la interna con Villarruel.Además del aumento de dietas, los senadores recibirán una segunda parte de la "dieta 13", aprobada en abril, que asciende a 2,5 millones de pesos. Esta compensación se debe a la falta de aguinaldo, situación que había generado controversia a mitad de año. A pesar de las críticas, no se escucharon voces que renunciaran a estos pagos, lo que generó más incomodidad en la opinión pública.Los incrementos salariales de los legisladores no son algo nuevo; desde 2011, sus aumentos solían estar vinculados a las paritarias legislativas. Sin embargo, el panorama cambió este año cuando el presidente Javier Milei pidió el congelamiento de dietas, lo que dejó a los senadores en una situación delicada. Luego, en una polémica sesión, los senadores votaron para cuadruplicar sus sueldos, llevando sus dietas de $1,9 millones a casi $ 8 millones brutos, lo que desató aún más el debate. Este tipo de aumentos, que antes pasaban desapercibidos, se volvieron cada vez más sensibles, generando fuertes reacciones tanto en la opinión pública como en el ámbito político.