Salían de entrenar y vivieron una pesadilla: el terror de una mamá
Tres mujeres fueron sorprendidas por delincuentes armados cuando salían de entrenar con sus hijos. En medio del violento asalto, los ladrones apuntaron a los menores y escaparon con un auto que todavía no apareció.
Una escena de terror se vivió en la noche del lunes en Aldo Bonzi, partido de La Matanza, Buenos Aires, cuando tres mujeres fueron asaltadas por delincuentes armados mientras subían a un auto junto a sus hijos después de salir de un club.
El hecho ocurrió cerca de las 22 en un predio deportivo ubicado sobre la calle Pilcomayo. Todo quedó registrado por una cámara de seguridad de la cuadra, donde se puede ver el momento exacto en que los ladrones interceptan a las víctimas y las amenazan para llevarse el vehículo.
Angie, dueña del auto robado, relató el dramático momento que le tocó vivir y aseguró que su mayor miedo era que alguno de los chicos quedara atrapado en medio del robo. "Reaccioné cuando (uno de los ladrones) me estaba apuntando a la cara", contó. Según explicó, al principio no lograba comprender lo que estaba pasando.
La mujer dijo que lo más desesperante fueron los chicos. "Los gritos de los chicos fue impresionante, como se asustaron. Eso fue lo que más nos alarmó a todas. En el video se ve cómo salieron corriendo, cuando pudieron bajar porque al principio como les apuntaban no podían bajar", relató.
En medio de la desesperación, Angie intentó ganar tiempo para que los menores pudieran salir del vehículo. "En un momento le agarré la mano al delincuente que me estaba apuntando como para hacer tiempo para que ellos salgan", explicó. El temor más grande, según dijo, era que los ladrones arrancaran con alguno de los nenes todavía adentro.
Las imágenes también muestran que, mientras ocurría el robo, la mujer abrió el baúl y comenzó a sacar distintos objetos, entre ellos una pelota y dos reposeras. Más tarde explicó por qué tomó esa decisión en medio de semejante tensión. "En realidad lo hice como para hacer tiempo y asegurarme que los chicos puedan bajar, porque yo ya no podían ni mirar si estaban o no estaban", sostuvo.
Sobre ese instante, recordó: "Yo le agarraba la mano al delincuente que tenía el arma y le pedía que deje bajar a los chicos". Aunque el asalto duró apenas unos segundos, el impacto emocional en las víctimas y en los menores fue profundo.
El hijo de Angie fue uno de los más afectados por la situación. "No paraba de llorar él, sus amiguitos tampoco. A la noche no durmió bien, obviamente. Ahora está un poco más tranquilo", contó la mujer. El nene también dio su testimonio y describió el miedo que sintió. "Ahora ya pasó, pero fue aterrorizante en un momento", expresó. Y agregó: "Yo no los vi cuando bajaron del auto, yo los vi cuando uno abrió la puerta y me apuntó".
Madre e hijo comparten actividades deportivas en ese club junto a otras familias. "Ellos hacen fútbol y después seguimos nosotras entrenando. Era nuestro momento con nuestros hijos, pero lamentablemente ocurrió esto", lamentó Angie.
Tras el asalto, los delincuentes escaparon y hasta ahora siguen prófugos. El vehículo robado todavía no fue encontrado. "Esperemos que haya más seguridad, más patrulleros recorriendo la zona", concluyó la víctima.


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