Murió por enemigo silencioso y la Justicia ordenó pagar indemnización millonaria
Seis años después de la tragedia, la Justicia responsabilizó al propietario de un departamento y al consorcio del edificio por la muerte de una joven de 22 años intoxicada con monóxido de carbono. Deberán pagar una indemnización millonaria.
La Justicia de Mendoza dictó una sentencia histórica por una tragedia ocurrida en 2020. Seis años después del fallecimiento de una joven de 22 años por intoxicación con monóxido de carbono, un tribunal condenó al dueño del departamento y al consorcio del edificio a pagar una indemnización que supera los 66,7 millones de pesos, más intereses.
El fallo también descartó cualquier responsabilidad de la empresa distribuidora de gas, al considerar que las fallas estaban dentro del inmueble y no existían antecedentes que obligaran a la prestataria a intervenir.
La tragedia ocurrió mientras la joven se duchaba
El hecho sucedió durante la madrugada del 19 de julio de 2020, en un departamento ubicado sobre calle Patricias Mendocinas, en pleno centro de la capital mendocina.
La víctima fue identificada como Antonella Bárbara Escudero, de 22 años, quien comenzó a sentirse mal luego de utilizar el baño del departamento.
Su estado empeoró rápidamente hasta sufrir una descompensación fatal.
Su pareja, Mauro Germán Castillo, intentó ayudarla, pero también inhaló monóxido de carbono y perdió el conocimiento dentro de la vivienda.
La Justicia condenó al dueño de un departamento y al consorcio de un edificio por la muerte de una joven de 22 años intoxicada con monóxido de carbono. Deberán pagar más de $66 millones tras comprobarse graves fallas en las instalaciones.
Recién varias horas después logró recuperar parcialmente la conciencia y pedir auxilio. Cuando llegaron la Policía, Bomberos y el servicio de emergencias, Antonella ya había fallecido.
La autopsia confirmó que la causa de muerte fue una broncoaspiración secundaria a intoxicación por monóxido de carbono.
Las graves irregularidades que detectó la Justicia
Durante el juicio civil, las pericias revelaron múltiples deficiencias en las instalaciones del departamento:
- No existían rejillas reglamentarias de ventilación.
- El calefón presentaba graves fallas en la evacuación de gases.
- La cocina estaba instalada fuera de norma.
- Había conexiones antirreglamentarias.
- El conducto común del edificio presentaba indicios de obstrucción.
Los especialistas concluyeron que el monóxido no era expulsado correctamente al exterior y terminaba acumulándose dentro del departamento.
El dueño y el consorcio fueron condenados
La jueza entendió que la tragedia fue consecuencia de responsabilidades compartidas.
Por un lado, responsabilizó al propietario por mantener el inmueble con instalaciones peligrosas.
Además, consideró que el consorcio incumplió su obligación de controlar y mantener en condiciones el conducto general de ventilación del edificio.
En cambio, Ecogas quedó desligada del caso, ya que el tribunal sostuvo que no existían pruebas de que conociera previamente las anomalías detectadas ni que hubiera incumplido obligaciones legales de inspección.
La indemnización supera los $66 millones
La sentencia fijó las siguientes reparaciones económicas:
- $34.123.541 por daño moral para el padre de Antonella.
- $12 millones por pérdida de chance de ayuda futura.
- $1.261.536 para tratamiento psicológico.
- $18.150.820 para la pareja sobreviviente por daño moral y secuelas psicológicas.
- $1.261.536 adicionales para tratamiento psicoterapéutico del sobreviviente.
En total, la condena supera los 66,7 millones de pesos, cifra que continuará incrementándose con los intereses acumulados desde la fecha del hecho.


