Después de meses marcados por el miedo y la violencia, una joven japonesa logró una resolución judicial que le permitirá dejar Salta y regresar a su país con su hijo pequeño. La decisión fue dictada por el Juzgado de Personas y Familia de 4ª Nominación, que autorizó la salida del país y el cambio de residencia definitivo del niño hacia Japón.La mujer, identificada por sus iniciales A.Y., había solicitado formalmente el permiso para volver a su lugar de origen junto al bebé, nacido en septiembre de 2025. La jueza interviniente fundamentó su resolución en el interés superior del menor, pero también en el grave contexto de violencia de género que quedó acreditado en el expediente, indicó El Tribuno.Un contexto de extrema vulnerabilidadSegún consta en la causa, la joven llegó a la Argentina embarazada, sin dominio del idioma y dependiendo casi por completo de su entonces pareja, un hombre salteño. Durante su estadía habría sufrido episodios reiterados de violencia física, psicológica, sexual y económica, según detalló diario ElTribuno.El expediente judicial describe un cuadro de aislamiento, apropiación de dinero enviado por su familia desde Japón, amenazas y agresiones. Incluso, informes del Polo Integral de la Mujer calificaron el caso como de riesgo grave, advirtiendo que la violencia persistía pese a las medidas de protección dictadas.Uno de los hechos más críticos ocurrió a fines de diciembre, cuando el hombre fue detenido tras un episodio violento en el domicilio que compartían.La intervención judicial fue indispensableSi bien el progenitor manifestó su conformidad para que la madre regresara a Japón con el niño, el Consulado japonés exigió una autorización judicial expresa para habilitar la salida del país y el cambio de residencia del menor, de acuerdo a lo relatado por ElTribuno.Durante el proceso intervino también el Asesor de Incapaces, quien dictaminó favorablemente al pedido al considerar que la decisión garantizaba un entorno seguro y estable para el bebé.En la sentencia se remarcó que la mujer no cuenta en Salta con red de contención, no domina el idioma y continúa en situación de vulnerabilidad, por lo que su permanencia en el país resultaba inviable.