Escándalo en una clínica trucha: una detenida confesó que atendía sin matrícula
La causa por una presunta red de médicos falsos sumó una declaración clave. Una médica cubana admitió que no estaba habilitada para ejercer en Argentina y que usaba el sello de otra profesional.
La investigación por el funcionamiento de una presunta clínica trucha en González Catán, Buenos Aires, sumó un dato clave. Dunia Mercedes Suazo Pulido, una de las detenidas, declaró ante la Justicia que es médica cubana, pero reconoció que no tiene habilitación para ejercer en Argentina.
La mujer está acusada en la causa que investiga a "Argentina Salud", un entramado de consultorios, farmacias y ambulancias sospechado de operar con documentación irregular en distintas zonas de La Matanza y el sur del conurbano bonaerense.
Según trascendió, Suazo Pulido admitió que utilizaba el sello de la médica Sofía Luna. En su declaración, aseguró que ese sello se lo había entregado Alberto Rubén Santarceri, señalado como dueño del establecimiento.
Mientras tanto, otros tres detenidos se negaron a declarar y la Justicia espera indagar al empresario, considerado uno de los principales apuntados de la causa.
Cómo empezó la investigación
La causa se inició luego de la denuncia de una médica que advirtió que estaban usando su nombre, matrícula y sello sin autorización. A partir de esa presentación, la Justicia ordenó allanamientos en González Catán, Virrey del Pino, San Justo y Canning.
Durante los operativos se secuestraron sellos médicos, documentación, computadoras, vehículos y otros dispositivos electrónicos. En total, fueron detenidas 29 personas.
Entre los principales acusados figuran Santarceri, Noelia Sofía Edith Luna, Brian Marcelo Santarceri, Nicolás Alberto Santarceri, Gabriel Musse y Dunia Mercedes Suazo Pulido. Además, otras 23 personas quedaron bajo investigación.
El expediente está en manos del juez de garantías Rubén Ochipinti y del fiscal Fernando Garate, quienes buscan determinar si detrás de "Argentina Salud" funcionaba una organización dedicada al ejercicio ilegal de la medicina, la usurpación de títulos y el uso de habilitaciones truchas.
Sospechan que funcionaba desde hacía cinco años
De acuerdo con la investigación, la estructura habría operado durante al menos cinco años. La sospecha es que usaban sellos y matrículas de médicos reales para emitir certificados falsos.
También se investigan irregularidades en farmacias y ambulancias vinculadas al grupo. Una fuente de la causa aseguró que además "utilizaban vehículos con patentes adulteradas".
En paralelo, trascendió que dos de los principales detenidos tenían antecedentes penales. Santarceri y su socio Gabriel Musse habrían sido condenados en una causa vinculada a un homicidio y a una banda de piratas del asfalto.
La defensa negó las acusaciones
El abogado de Santarceri, Roberto Herrera, rechazó las imputaciones y negó que existiera una red de médicos falsos.
"No hay médicos falsos y acá no murió nadie", afirmó en diálogo con TN. Además, sostuvo que su defendido "no es médico, sino empresario" y planteó que todo se originó por "una situación puntual" relacionada con una profesional que denunció el uso indebido de su identidad.
La furia de familiares frente a la clínica
Mientras avanza la causa, el caso generó indignación entre pacientes y familiares. En las últimas horas se registró una violenta pelea frente al establecimiento durante un móvil televisivo.
Damián, hijo de un hombre que murió tras ser atendido en la clínica, reclamó justicia y cuestionó que el lugar siguiera funcionando. "Tengo los estudios, tengo todo. Pido justicia por mi viejo, ¿cómo puede ser que esto siga abierto?", expresó.
El joven contó que el 4 de enero llevó a su papá al centro de salud luego de que sintiera un fuerte dolor mientras jugaban al pádel. "Acá le hicieron un electro, le dieron un keterolac y lo mandaron a mi casa. Mi papá a los 15 minutos murió", relató.
Según explicó, luego otros médicos le dijeron que el electrocardiograma había salido mal y que su padre "tenía que haber sido derivado ahí mismo". "Nosotros no sabíamos nada, sino no lo iba a traer acá", agregó.
Durante la discusión, Damián intentó entrar al lugar y se enfrentó con personas que salieron de la clínica. En medio del caos, su madre se descompensó y tuvo que ser asistida por una ambulancia.
"Esto es una vergüenza, esto es una falta de respeto para mi viejo. Te dicen que ahora sí son médicos, pero los de antes no. Estaban los mismos de antes", sostuvo el denunciante.
Los acusados enfrentan cargos por asociación ilícita, ejercicio ilegal de la medicina, usurpación de títulos y venta ilegal de medicamentos. La Justicia no descarta sumar nuevas imputaciones por estafa si aparecen más denuncias de pacientes.


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