El crimen que conmocionó a Salta: uno de los acusados rompió el silencio
Comenzó el juicio por el brutal asesinato de Pablo César Almaraz, hallado decapitado en 2022 a la vera de la ruta 34. En la audiencia, uno de los acusados se declaró inocente y vinculó el caso a una supuesta deuda narco.
El estremecedor crimen de Pablo César Almaraz, el puestero hallado decapitado en Pichanal en 2022, llegó a juicio y sumó una declaración que podría marcar un giro en la causa. Durante una de las audiencias ante el Tribunal de Juicio de Orán, uno de los tres imputados rompió el silencio, se desligó del hecho y mencionó una versión que en el pueblo circulaba desde hacía tiempo.
De acuerdo con lo informado por prensa del Poder Judicial, el acusado, un ex policía que luego se dedicó a los préstamos, se declaró inocente ante los jueces. En su testimonio, aseguró que el homicidio era vinculado por vecinos de la zona con el narcotráfico. "Se decía que el hecho podría estar relacionado con la pérdida de una carga de drogas por la que culpaban a la víctima", sostuvo.
Los otros dos acusados, que son hermanos y se desempeñaban en un frigorífico y como puesteros, optaron por no declarar sobre el fondo de la causa. Mientras tanto, el ex efectivo afirmó que el día en que se descubrió el cuerpo estaba realizando fletes de carne y que fue un familiar del propio Almaraz quien le avisó lo que había ocurrido.
Pese a esa versión, la fiscalía mantiene la acusación contra los tres sospechosos por homicidio doblemente calificado por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas. En esta etapa del proceso también declaró un oficial de la Comisaría de Pichanal, quien relató cómo fue la impactante escena en la que encontraron el cuerpo.
El caso ocurrió en octubre de 2022, cuando Pablo César Almaraz, de 45 años, fue encontrado al costado de la Ruta Nacional 34, maniatado y sin su cabeza. Con el paso del tiempo, ese detalle macabro se convirtió en uno de los puntos más escalofriantes del expediente.
A pesar de los intensos rastrillajes realizados en la zona del río Colorado, la cabeza de la víctima nunca pudo ser encontrada. Esa circunstancia profundizó aún más el misterio alrededor del asesinato y alimentó distintas hipótesis sobre el móvil del crimen.
En su momento, investigadores policiales llegaron a definir el ataque como un hecho sin antecedentes recientes en la historia criminal de Salta, por el nivel de violencia y por sus posibles características mafiosas. Ahora, con el juicio en marcha, se espera que en las próximas audiencias declaren nuevos testigos y se conozcan más detalles sobre uno de los homicidios más aberrantes de los últimos años en la provincia.


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