Así operaba la banda que estafó a empresas con cheques sin fondos en Salta
Seis hombres fueron condenados por integrar una asociación ilícita que realizó millonarias estafas con cheques electrónicos entre 2022 y 2023. Dos de los líderes recibieron cinco años de prisión efectiva.
La Justicia condenó a seis integrantes de una organización dedicada a cometer estafas mediante el uso de cheques electrónicos (eCheq). La banda operó entre septiembre de 2022 y abril de 2023 y logró defraudar a distintas empresas utilizando cuentas bancarias sin fondos para concretar compras millonarias.
La causa fue investigada por la Unidad de Delitos Económicos Complejos (UDEC), representada en el juicio por la fiscal penal interina Ana Inés Salinas Odorisio.
Dos organizadores recibieron prisión efectiva
En un juicio abreviado pleno, el juez Leonardo Feans homologó el acuerdo alcanzado entre las partes y condenó a:
- Héctor Rubén Jiménez: 5 años de prisión efectiva.
- Juan Carlos Sacarías: 5 años de prisión efectiva.
Ambos fueron considerados coautores de los delitos de asociación ilícita, en calidad de jefes u organizadores, y estafas.
Además, fueron condenados:
- Cristian Ignacio Illescas: 3 años de prisión condicional.
- Fabricio Isaías Sacarías Galindo: 3 años de prisión condicional.
- Marcos Damián Ruiz: 3 años de prisión condicional.
Los tres fueron hallados responsables como miembros de la asociación ilícita y coautores de las estafas.
La Justicia condenó a seis hombres por integrar una organización que realizó estafas con cheques electrónicos entre 2022 y 2023. Dos de los líderes recibieron cinco años de prisión efectiva.
Por su parte, Emanuel Nolberto Álvarez recibió un año de prisión condicional por el delito de estafa, mientras que Leandro Nicolás Lozano fue sobreseído a pedido del Ministerio Público Fiscal.
Cómo funcionaba la maniobra
La investigación comenzó tras las denuncias de tres empresas que fueron víctimas de la organización:
- Una firma de elementos de seguridad industrial.
- Una empresa de lubricantes.
- Un comercio de artículos para el hogar.
Según determinó la UDEC, los cabecillas reclutaban a personas jóvenes que no registraban antecedentes financieros negativos.
A cambio de una suma de dinero, estas personas abrían cuentas bancarias y gestionaban chequeras electrónicas.
Luego concurrían a distintos comercios simulando contar con solvencia económica y realizaban compras por montos millonarios utilizando cheques electrónicos (eCheq) que sabían que no serían acreditados porque las cuentas carecían de fondos.
Así terminaba el dinero
Una vez concretadas las operaciones, la mercadería obtenida era comercializada y el dinero recaudado terminaba transferido a cuentas pertenecientes a los organizadores o personas vinculadas con la organización.
El análisis de la información bancaria, las denuncias y el entrecruzamiento de pruebas permitió establecer que todos los hechos respondían a una misma modalidad delictiva y eran ejecutados por el mismo grupo.
También ordenaron el decomiso de bienes
Durante el juicio, los representantes de las empresas damnificadas manifestaron su conformidad con el acuerdo alcanzado. Además, la Fiscalía solicitó el decomiso de los bienes secuestrados, mientras que tanto el Ministerio Público Fiscal como las defensas renunciaron a los plazos para recurrir la sentencia, dejando firme la condena.


