El dato médico detrás del caso Paola Ortiz: cuándo y por qué se corta el cordón umbilical
El Tribunal Superior de Justicia de Córdoba dejó sin efecto la prisión perpetua que pesaba sobre Paola Ortiz, redujo la pena al tiempo que ya había cumplido y ordenó su liberación inmediata.
El caso de Paola Verónica Ortiz, cuya prisión perpetua fue dejada sin efecto por el Tribunal Superior de Justicia de Córdoba, volvió a poner bajo la lupa un aspecto mencionado en la sentencia original: qué importancia tiene el manejo del cordón umbilical después del nacimiento.
Ortiz había sido condenada en 2015 por la muerte de su hija recién nacida. Entre los elementos considerados en aquella resolución se mencionaba que la beba había nacido con vida y que la mujer no había cortado el cordón umbilical ni solicitado asistencia médica.
Ahora bien, desde el punto de vista médico existe una aclaración fundamental: no cortar el cordón inmediatamente después del nacimiento no significa, por sí mismo, que exista un riesgo para el bebé ni permite establecer la causa de una muerte.
¿Hay que cortar el cordón inmediatamente?
No necesariamente. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda, en recién nacidos que se encuentran en buenas condiciones, realizar un pinzamiento tardío, es decir, esperar al menos un minuto antes de cortar el cordón. Incluso señala como referencia un período aproximado de uno a tres minutos.
Durante esos minutos continúa pasando sangre desde la placenta hacia el bebé. Ese aporte puede mejorar sus reservas de hierro durante los primeros meses de vida.
Por eso, desde la medicina actual, cortar el cordón lo más rápido posible no es la regla general.
¿Cuándo puede ser necesario cortarlo antes?
La situación cambia cuando el recién nacido necesita atención urgente. La OMS indica que, si un bebé requiere determinadas maniobras inmediatas de reanimación y debe ser trasladado para recibirlas, puede ser necesario pinzar y cortar antes el cordón.
En los primeros minutos también es fundamental evaluar si el bebé respira correctamente, mantenerlo caliente y realizar los cuidados neonatales necesarios.
Qué pasa si el cordón queda unido durante mucho tiempo
Una cosa es esperar algunos minutos y otra muy diferente es mantener al recién nacido unido a la placenta durante días.
Una vez expulsada la placenta y terminada su circulación, ese tejido deja de estar vivo y puede ser colonizado por bacterias. La Academia Estadounidense de Pediatría advierte que mantener durante varios días el cordón y la placenta unidos al bebé -práctica conocida como "parto lotus"- no tiene beneficios científicos demostrados y puede aumentar el riesgo de infecciones.
También es importante que, cuando llegue el momento de separarlo, el procedimiento sea realizado con condiciones higiénicas. La literatura pediátrica recomienda utilizar material adecuado para evitar contaminación e infecciones en el ombligo del recién nacido.
Cortarlo bien también es importante
El procedimiento habitual consiste primero en pinzar el cordón y después cortarlo. Una vez separado, queda un pequeño muñón umbilical que con el paso de los días se seca y finalmente se desprende.
Durante ese período debe mantenerse limpio y controlarse la aparición de señales como enrojecimiento, hinchazón, secreción con mal olor o sangrado persistente, ya que pueden indicar una infección que requiere evaluación médica.
Qué relación tiene esto con el caso Paola Ortiz
La revisión judicial del caso no determinó que la falta de corte inmediato del cordón fuera irrelevante ni realizó una nueva conclusión médica sobre la causa de muerte.
El Tribunal mantuvo la responsabilidad penal de Ortiz, pero dejó sin efecto la prisión perpetua y estableció una pena de 13 años, 9 meses y 26 días, al considerar circunstancias extraordinarias de atenuación y aspectos de vulnerabilidad que no habían sido suficientemente valorados en 2015.
Desde el punto de vista médico, tampoco puede afirmarse en términos generales que no cortar rápidamente el cordón provoque la muerte de un recién nacido. La evolución depende de múltiples factores y cada caso necesita evaluación obstétrica, neonatal y forense específica.
La principal diferencia está entre el pinzamiento tardío controlado, que actualmente es recomendado para muchos nacimientos, y dejar al bebé sin la atención neonatal necesaria o mantenerlo conectado durante períodos prolongados a una placenta que ya perdió circulación.


