Qué dicen las autopsias sobre la madre y el hijo hallados muertos en el hotel
Las pericias iniciales aportaron datos sensibles sobre lo ocurrido dentro de la habitación y refuerzan una de las hipótesis que analiza la fiscalía mientras esperan los resultados finales.
La investigación por el hallazgo de una mujer y su hijo muertos en un hotel del barrio porteño de Recoleta sigue avanzando. En las últimas horas se conocieron los primeros resultados de las pericias realizadas en el lugar, que aportan detalles estremecedores sobre lo ocurrido.
Según fuentes del caso, la mujer presentaba 11 heridas cortantes en ambos antebrazos y dos cortes en el cuello. Los especialistas determinaron que todas las lesiones fueron autoinfligidas.
En cuanto al niño, los médicos observaron signos compatibles con asfixia, posiblemente por sumersión. Además, detectaron la presencia de "un hongo de espuma de color rojo amarronado en las vías aéreas", un dato clave para establecer la causa de la muerte.
Los investigadores presumen que el chico murió antes que su madre, aunque la confirmación final llegará con el resultado completo de la autopsia.
Cómo fue el hallazgo en el hotel
El hecho salió a la luz el viernes al mediodía, en un hotel ubicado sobre Marcelo T. de Alvear al 1300, en plena Recoleta. El gerente del lugar alertó a la Policía de la Ciudad luego de que el personal ingresara a la habitación al notar que no habían hecho el check-out ni respondían a los llamados.
Madre e hijo se habían registrado la noche anterior por una sola noche. Al entrar al cuarto, los empleados los encontraron dentro de la bañera, sin signos vitales.
Los efectivos constataron que:
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No había puertas ni accesos forzados
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La habitación no estaba revuelta
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En el baño había un bisturí apoyado en una jabonera
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También se hallaron dos jeringas de insulina
Qué investiga la Justicia
La causa quedó en manos de la Fiscalía Criminal Correccional N°59, a cargo de la fiscal Laura Belloqui, con la intervención de la secretaria Alejandra López San Miguel.
Por el momento, el expediente se tramita como averiguación de causales de muerte. La principal hipótesis es un homicidio seguido de suicidio, aunque los investigadores no descartan otras líneas hasta contar con todas las pericias concluidas.
Quiénes eran la mujer y el niño
Las víctimas fueron identificadas como Gisela Mercedes De Yurka, de 41 años, y su hijo Gabriel Saru Ovejero, de 7. Ambos vivían en González Catán, partido de La Matanza.
Gisela era docente y había trabajado en distintas instituciones educativas y sociales, entre ellas la Asociación Civil Hogares del Espíritu Santo y colegios privados de la zona oeste.
Horas antes del hallazgo, familiares y allegados habían difundido su búsqueda en redes sociales con el mensaje: "Los buscamos. Faltan de su domicilio desde el día 15/01/26 por la tarde".
En Facebook, Gisela solía compartir fotos junto a su hijo. En una de ellas había escrito: "Mi vida... mi todo".
¿Qué significa esto para la gente?
El caso vuelve a poner en foco la salud mental, la detección temprana de crisis y los controles en alojamientos temporarios, temas que también atraviesan a muchas familias en Salta y el norte. La prevención y el acompañamiento siguen siendo claves para evitar tragedias que, muchas veces, nadie ve venir.


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