Cayeron varios 'transas' en Salta: los agarraron llenos de guita y "merca"
Una investigación de la Unidad Fiscal contra la Narcocriminalidad (UFINAR) permitió detener a cuatro personas -madre, hija, hermano y una amiga- y secuestrar más de 3.800 dosis de cocaína en operativos realizados en los barrios Santa Rita y La Ciénaga.
El fiscal penal Gustavo Torres Rubelt, a cargo de la UFINAR, imputó provisionalmente a tres mujeres y a un hombre por el delito de comercialización de estupefacientes agravada por la participación de tres o más personas en forma organizada.
A una de las mujeres, señalada como líder del grupo, también se le atribuyó tenencia ilegítima de arma de fuego de uso civil, en concurso real.
Los cuatro detenidos -una madre, su hija, su hermano y una amiga- fueron arrestados el pasado 6 de noviembre, durante un operativo que permitió desarticular dos bocas de expendio que operaban simultáneamente en los barrios Santa Rita y La Ciénaga.
Los allanamientos y el secuestro de drogas
En el allanamiento del domicilio ubicado en barrio Santa Rita, los investigadores secuestraron 230 dosis de cocaína, confirmadas mediante narcotest, y detuvieron a la hija y al hermano de la principal imputada.
Mientras tanto, en el asentamiento de La Ciénaga, se encontraron más de 3.500 dosis de cocaína, junto a $939.000 en efectivo, un revólver calibre 22 con proyectiles, balanzas de precisión, teléfonos celulares, plantines de cannabis sativa y pequeñas cantidades de marihuana.
Según el informe de UFINAR, la vivienda de La Ciénaga contaba con habitaciones destinadas al fraccionamiento, almacenamiento y acondicionamiento de la droga.
Antecedentes y funcionamiento de la red
La investigación reveló que madre e hija ya contaban con antecedentes por infracción a la Ley 23.737: habían sido condenadas anteriormente a cinco años y dos años y medio de prisión, respectivamente.
La mujer detenida actuaba como proveedora principal, distribuyendo cocaína en La Ciénaga y abasteciendo el punto de venta de Santa Rita. Su hija realizaba las ventas en los barrios Santa Rita y Villa Los Sauces, mientras que el hermano cumplía el rol de cobrador y facilitador de los intercambios.
Investigación y pruebas
Las tareas de seguimiento estuvieron a cargo del Grupo de Drogas de la Policía de la Provincia, bajo la dirección de UFINAR.
Mediante filmaciones, testimonios, observaciones directas y controles de comprador, se comprobó que los domicilios funcionaban como puntos activos de venta de estupefacientes, donde se realizaban maniobras reiteradas de compra, transporte y distribución.
Con estos elementos, la fiscalía logró reunir pruebas sólidas que permitieron avanzar en las imputaciones y desarticular una red que llevaba años operando en distintos barrios del sur de la ciudad.


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