Atraparon a los "cuatreros" que afanaban vacas de distintas fincas del Valle de Lerma
La Justicia investiga una organización que entraba a fincas, faenaba animales en forma clandestina y luego distribuía la mercadería sin ningún tipo de control sanitario.
Un golpe judicial sacudió en las últimas horas al Valle de Lerma, una zona donde desde hace tiempo los productores venían denunciando pérdidas constantes de ganado y una preocupante sensación de impunidad.
Finalmente, la Justicia avanzó fuerte: siete personas quedaron detenidas con prisión preventiva, acusadas de integrar una presunta banda dedicada al robo sistemático de animales y a la posterior venta clandestina de carne.
La investigación está en manos del fiscal penal de Rosario de Lerma, Daniel Escalante, quien llevó adelante el pedido ante el Juzgado de Garantías.
Tras escuchar los argumentos de la Fiscalía, el juez Diego Rodríguez Pipino hizo lugar a la solicitud y ordenó que todos continúen privados de su libertad mientras sigue la causa.
Cómo operaba la presunta organización
Según pudieron reconstruir los investigadores, no se trataba de hechos aislados.
La sospecha es que existía una estructura aceitada, con reparto de funciones y un mecanismo que se repetía en distintas fincas rurales del Valle de Lerma.
De acuerdo a la causa:
- Ingresaban a establecimientos en horarios de poca circulación.
- Sustraían bovinos.
- Realizaban la faena clandestina en sectores alejados.
- Trasladaban la carne para venderla por canales informales.
Es decir, no solo robaban el animal: lo convertían rápidamente en mercadería lista para comercializar.
Carne sin control y negocios bajo la lupa
Uno de los puntos que más preocupa a la investigación tiene que ver con el destino de esa carne.
La Fiscalía sostiene que parte de la mercadería terminaba incorporándose al circuito informal de venta, sin documentación sanitaria, sin trazabilidad y sin saber en qué condiciones había sido manipulada.
Durante los allanamientos simultáneos realizados en distintos puntos:
- Secuestraron teléfonos celulares,
- Dinero en efectivo,
- Herramientas utilizadas para la faena,
- Vehículos,
- Carne de origen no acreditado.
Además, también quedaron bajo observación algunos locales comerciales donde presuntamente se ofrecía este producto.
Allí se constató la presencia de mercadería sin respaldo legal ni controles bromatológicos.
Productores rurales venían denunciando robos hace tiempo
La causa comenzó luego de múltiples denuncias de productores de la zona, cansados de sufrir la desaparición reiterada de animales dentro de sus propias fincas.
En muchos casos, los damnificados advertían rastros de ingreso forzado, huellas de vehículos y sectores utilizados para maniobras nocturnas.
Con el correr de los meses, la repetición del modus operandi hizo sospechar a los investigadores que detrás de todo había una banda organizada y no simples robos aislados.
Esa hipótesis ahora empieza a tomar forma judicial.


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