Que pague por lo que hizo

Así atraparon en Salta al femicida más buscado: la tonada lo deschavó

Roberto Carlos Rejas fue condenado por asesinar a su pareja y su hijo. Pensó que el barbijo lo salvaría de ser detenido.

A las 18.20 horas de ayer, jueves 14 de octubre, fue detenido en Salta, el Roberto Carlos Rejas, condenado a prisión perpetua el pasado mes de setiembre, tras ser acusado de los asesinatos de Milagros Avellaneda y su hijo Benicio.

La noticia de su aprehensión fue confirmada por el Equipo Científico de Investigaciones Fiscales del Ministerio Fiscal, que manejaba una información reservada que daba cuenta de que Rejas se encontraría en el camping "Mi Tata", ubicado en el paraje El Saladillo a, 5 kilómetros de Coronel Moldes.

Al ser detenido por efectivos de la vecina provincia, Rejas tenía el cabello corto, barba crecida de un par de días y vestía remera y short azul y una gorra roja.

De acuerdo a los datos que le proporcionaron el ECIF, el prófugo se encontraba desde hacía unos días en el camping. Las primeras sospechas de su identidad se habrían producido por la reserva con la que se manejaba y por el permanente uso del barbijo. En un asado que organizaron personas que habitaban el camping, al que fue invitado, Rejas había manifestado que era un estudiante jujeño que se aprestaba a rendir una materia. La tonada tucumana lo dejó en evidencia.

Con información en su poder. El Ministerio Fiscal se contactó con el jefe de la Comisaría Jurisdiccional, comisario José López, quien procedió en consecuencia.

Los datos que manejó el ECIF y que permitieron dar con Rejas y detenerlo, fueron proporcionados por un testigo de identidad reservada.

Con el correr de los días, Rejas fue ganándose la confianza de los propietarios y aprovechándose de eso les propuso que le permitan trabajar en el lugar a cambio de una retribución por jornada. "Nos dio una mano durante el fin de semana largo porque había movimiento de turistas y estuvo conmigo en el tractor llevando y trayendo lanchas", contó Guillermo Verchán, hijo del propietario del camping.

Cuando la policía irrumpió en el camping ubicado sobre la costa del dique Cabra Corral, el prófugo estaba lavando una de las lanchas que cuidan en el lugar. "No opuso resistencia y cuando lo redujeron pidió perdón y dijo que lo hizo por una cuestión de supervivencia", detalló un testigo.


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