Política

Carlos Piro

Periodista de Perfil

Chocobar no es el héroe que nos quieren imponer los cultores de la mano dura

El veredicto del juicio al policía que mató a un ladrón reaviva la polémica por la mal llamada "justicia" por mano propia.

Luis Chocobar sorprendió in fraganti a un ladrón robando y lo mató. Los detalles los analizarán los especialistas, pero dejenme decir que nada de lo que pasó está bien ni puede dejar tranquilo a nadie en esta sociedad atravesada por el robo y la violencia.

Porque parece necesario recordar, aunque parezca una obviedad que robar o matar están mal, por lo menos así lo enseñan las familias, la escuela y las religiones. Son principios básicos de la convivencia. Pero si quienes están al frente de la seguridad felicitan e intentan convertir en héroe a quien mató, aunque haya matado a un ladrón, no hacen otra cosa que manipularlo, y convertirlo también a él en víctima. Porque no son ni Patricia Bullrich ni Sergio Berni quienes se sentaron en el banquillo de los acusados, ni quienes cargan en su conciencia haber cegado la vida de una persona de 18 años.

Y todos, perdón por otra obviedad, pero se hace imprescindible recordar. Hasta el peor de los criminales tiene derecho a un juicio justo. Como el que tiene Luis Chocobar, pero no tuvo su víctima.

Cuando la Justicia falla, cuando la sociedad no deja de ser una fábrica de pobres, cuando van varias generaciones de familias sin las necesidades básicas cubiertas, aparecen los que hacen justicia por mano propia. Como aquel carnicero de Zárate que corrió a los ladrones en su auto y los pisó una y otra vez. Eso no es justicia, aunque un jurado haya dicho que el acusado era inocente. Eso es venganza. Como lo que los defensores del accionar de Chocobar hacen en este caso, los que celebran la muerte de un delincuente como si se tratara de un gol de la selección. Y eso es lo más primitivo que se pueda pensar.

Me van a preguntar "¿qué querés hacer con los que roban? ¿Con los violentos? ¿Con los que matan por robar 500 pesos?"Lo que hay que hacer es dejar de pensar en el otro como un enemigo. Y construir una sociedad más justa, donde no le falte un plato de comida, un abrigo, un techo y educación a nadie. Mientras eso no pase, lamentablemente vamos a seguir teniendo todos los valores dados vuelta. Y vamos a estar todos, por cualquier motivo, en la mira de alguien que nos pueda matar por poco o por nada.

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