Un pequeño gigante

Nene fabrica y vende arbolitos para comprarse su propio regalo

Sus papás no tenían dinero para comprarle el celular que quería y él, lejos de enojarse con ellos, decidió poner manos a la obra y ahora hace furor.

Tiene 12 años, pero su visión y decisión parecen de alguien con mucha más experiencias vividas. Su nombre es Joaquín Ángel Gabriel Viggiano y es hoy el nene que se ganó los aplausos de todo un país. Es que lejos de encapricharse y exigir que sus papás le cambiaran el teléfono celular, decidió poner manos a la obra -literalmente- y comenzó a fabricar árboles de navidad artesanales para vender y ahorrar para comprarse el smartphone que quería. 

Joaquín vive con su familia en la localidad cordobesa de Las Perdices y nació el 12 de octubre de 2008 en Santa Elena, Entre Ríos, "con un diente, pero las enfermeras dijeron que era una ampollita... Ya vino con una estrella y mostrando que era especial", reveló orgullosa Guadalupe Vega (31), su mamá, y contó que la venta de arbolitos empezó luego de que ella le pidiera al niño que le hiciera un arbolito de Navidad en hierro para poner en el frente de la casa.

"Él estaba aprendiendo a soldar con el papá, que es soldador y trabaja en una metalúrgica, y desde hace un tiempo y por curiosidad le pide que le enseñe. Cuando vio que le salió tan lindo nos pidió permiso para hacer más y venderlo y así poder cambiar el celu. Me pareció bien y lo publiqué en mi estado de WhatsApp para que se enteraran los más íntimos y ayudarlo. De la felicidad que tenía por lo que él estaba fabricado lo publiqué también en mi Facebook, para felicitarlo", expresó su mamá en Infobae. 

Según lo describe su madre, Joaquín es un niño con mentalidad de adulto y entiende el esfuerzo que hacen sus padres para que nada les falte, por eso usó su ingenio y talento. "Nunca me dijo que quería que le compre uno nuevo, pero sí decía todo el tiempo que quería cambiar el que tenía. Nosotros todavía no teníamos pensado cambiárselo porque era nuevo. Es bastante maduro y sabe que hay otras necesidades en las que se invierte la plata que no sea estar cambiando de celular continuamente así que decidió hacerlo por su propia cuenta y le salió muy bien. Tengo una emoción enorme porque es algo que logró él solo y creo que les da un ejemplo a los chicos de su edad y a nosotros porque demostró que cuando uno quiere algo solo hay que proponérselo y hacer que suceda".

Para el niño, su flamante celular es el premio que se dio luego de un año difícil y en el que, pese a todo, terminó la primaria con muy buenas calificaciones.



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