Todo mal

Pesaba más que un auto y tenía una cola letal: el "monstruo" que vivió en Argentina

El gliptodonte gigante habitó lo que hoy es Argentina hace miles de años. Tenía un caparazón enorme, una cola con forma de maza y podía pesar más de una tonelada.

Sabrina Lima

Sabrina Lima

Periodista y productora del Stream de Que Pasa Salta.

Si viajáramos a la Argentina prehistórica, una de las criaturas más impactantes que podríamos encontrar sería el gliptodonte gigante. A simple vista, muchos lo confundirían con un monstruo: era enorme, pesado y estaba cubierto por un caparazón durísimo.

Este animal vivió durante millones de años y desapareció hace unos 10.000 años, hacia el final de la última Edad de Hielo. Sus fósiles fueron encontrados en distintas zonas del país, especialmente en la provincia de Buenos Aires.

Cómo era el gliptodonte gigante

Los gliptodontes eran parientes lejanos de los armadillos actuales, pero con un tamaño mucho más impresionante. Algunas especies, como el Doedicurus, podían medir cerca de cuatro metros de largo y pesar entre 1.500 y 2.000 kilos.

Su rasgo más llamativo era el caparazón. Estaba formado por cientos de placas óseas unidas entre sí y protegía casi todo el cuerpo. A diferencia de los armadillos de hoy, no podía enrollarse: su escudo era completamente rígido.

Una cola que funcionaba como maza

Otra de sus características más sorprendentes era la cola. En algunas especies terminaba en una pesada maza con placas óseas y púas, que podía usar para defenderse de depredadores o enfrentarse con otros animales de su especie.

Los científicos creen que el golpe de esa cola podía ser tan fuerte que llegaba a fracturar huesos.

Pese a su aspecto temible, el gliptodonte era herbívoro. Se alimentaba de pastos y vegetación baja en las grandes llanuras sudamericanas.

Pesaba más que un auto y tenía una cola letal: el "monstruo" que vivió en Argentina

Un tesoro fósil argentino

Argentina es uno de los países donde más restos de gliptodontes se encontraron. Gracias a esos hallazgos, los paleontólogos pudieron reconstruir cómo era su cuerpo, cómo vivía y por dónde se movía.

Muchos de esos fósiles se exhiben hoy en museos de ciencias naturales y forman parte del patrimonio paleontológico nacional.

Esta nota habla de:

Comentarios

Tucomentario

Nombre