"Mi corazón dice que está vivo": desesperada búsqueda de un nene argentino en Venezuela
A ocho días de los terremotos que devastaron Venezuela, Blanca Martínez no pierde la fe en encontrar con vida a su hijo Lucas Gámez, el niño argentino de 8 años desaparecido bajo los escombros en La Guaira.
Mientras los equipos de rescate trabajan sin descanso entre los escombros que dejaron los terremotos en Venezuela, una madre argentina se aferra a una única certeza: su hijo sigue con vida.
A ocho días de la tragedia que golpeó a La Guaira, Blanca Martínez, mamá de Lucas Gámez, el niño argentino de 8 años desaparecido tras el derrumbe de un edificio, aseguró que su intuición no le permite perder la esperanza.
"Mi corazón de madre me dice que está vivo", expresó entre lágrimas.
Entró al edificio destruido para hablarle a su hijo
En una de las escenas más conmovedoras desde que comenzó el operativo, Blanca logró ingresar al edificio colapsado utilizando casco de protección para acercarse al lugar donde creen que podría encontrarse Lucas.
Allí comenzó a gritar con todas sus fuerzas: "Estoy aquí, no te rindas, estamos acá con papá. Te vamos a sacar", le dijo esperando que pudiera escucharla.
La mujer explicó que necesitaba hacerlo porque siente que su hijo puede oírla.
La desgarradora esperanza de la mamá del nene argentino atrapado en Venezuela: "Mi corazón me dice que está vivo".
Viven junto al operativo desde hace ocho días
Desde el día del terremoto, Blanca y el padre del niño, Marcos Gámez, prácticamente no abandonaron el lugar.
Según contó, ambos duermen en el automóvil o sobre una colchoneta que les prestaron vecinos de la zona.
"Cuando puedo me baño en la playa", relató, mientras acompaña permanentemente las tareas de rescate.
Además de esperar noticias, colaboran con la logística del operativo y contienen a otras familias que también buscan desesperadamente a sus seres queridos.
Los rescatistas argentinos tomaron el operativo
Inicialmente la búsqueda estaba a cargo de brigadas internacionales provenientes de El Salvador y Jordania.
Sin embargo, al enterarse de que entre los desaparecidos había un niño argentino, un grupo de rescatistas nacionales decidió sumarse voluntariamente.
Actualmente trabajan militares, bomberos bonaerenses, efectivos de la Policía Federal e integrantes del Sistema Nacional de Búsqueda y Rescate Urbano (USAR).
Durante las últimas horas comenzaron una nueva etapa del operativo, retirando enormes losas de hormigón para introducir una sonda infrarroja facilitada por Estados Unidos que permita detectar posibles sobrevivientes.
Continúa la búsqueda de Lucas Gámez: su madre mantiene la esperanza y habló del operativo de rescate.
La principal hipótesis que mantiene viva la esperanza
Los especialistas ya descartaron que Lucas permanezca en el departamento donde estaba junto a sus tíos al momento del terremoto.
Ahora concentran los esfuerzos sobre una teoría que alimenta la esperanza de toda la familia.
Los rescatistas creen que el derrumbe pudo haber generado un "triángulo de vida" o una cámara de aire en un nivel inferior del edificio, espacio donde podrían haberse refugiado varias personas al momento del colapso.
Por esa razón, la remoción de escombros continúa realizándose con extrema precaución, retirando cada capa de material para evitar poner en riesgo a posibles sobrevivientes.
"Lucas siempre tuvo algo especial"
Blanca también contó que durante las noches permanece junto a los brigadistas argentinos compartiendo mates y recibiendo el apoyo de cientos de personas que se acercan hasta el lugar.
Muchos llevan rosarios, Biblias, cartas y regalos para el pequeño, convencidos de que pronto aparecerá.
"Amanecí con más esperanza que nunca. Sé que pasaron muchos días, pero Lucas siempre fue un niño especial. Mi presentimiento me dice que está vivo y que se las está ingeniando para resistir", afirmó.
Mientras tanto, la búsqueda continúa minuto a minuto entre los escombros, con la esperanza de que el milagro todavía sea posible.


