Agostina Páez podría ser condenada a 15 años de cárcel por el delito de racismo
Agostina Páez, la abogada santiagueña que cumple arresto domiciliario en Río de Janeiro, enfrentará el inicio del juicio el próximo 24 de marzo. Su nueva defensora advirtió que la Fiscalía podría pedir una condena de hasta 15 años.
La situación judicial de Agostina Páez sumó un nuevo capítulo en Brasil y el panorama no es alentador. La abogada santiagueña, acusada de injuria racial en Río de Janeiro, podría ser condenada a una pena de hasta 15 años de prisión, según confirmó su nueva defensora, Carla Junqueira.
La letrada explicó que el juicio comenzará el 24 de marzo y advirtió que el mayor riesgo para su clienta es que la Fiscalía insista con una figura que contempla la acumulación de tres delitos distintos.
"Nuestra estrategia ahora es preparar el juicio, que arranca el 24 de marzo, para evitar el peor escenario, que es el planteado por la Fiscalía de pedir un concurso material, que sería una sumatoria de tres delitos, tres penas, 15 años (de prisión)", afirmó Junqueira.
La defensa cuestionó la dureza del proceso
La nueva abogada de Páez sostuvo que la respuesta de la Justicia brasileña fue excesiva y remarcó que existían otras herramientas legales menos severas para garantizar que la acusada permaneciera a derecho.
"Hay una desproporcionalidad entre la reacción cautelar y la definición del concurso material, y efectivamente lo que pasa es eso", expresó.
Además, explicó cómo interpreta la acusación el tribunal: "Había maneras de garantizar la aplicación de la legislación penal con cautelares menos gravosas. Y el concurso material es una exageración, porque el concurso material lo que dice el juez es que en vez de haber habido un solo delito de racismo, hubo tres, porque fueron tres víctimas distintas en tres momentos distintos".
Según indicó, la nueva estrategia de defensa buscará enfocarse en cuestiones procesales y dejará de lado el planteo anterior, que apuntaba contra las personas afectadas por el episodio.
"Más allá de ser un caso de derecho penal, es un caso de derechos humanos y en esos casos, la estrategia de responsabilizar a la víctima no suele funcionar en ningún país del mundo", remarcó.
El pedido de disculpas de Agostina Páez
Mientras se acerca la fecha del juicio, la joven publicó un video en Instagram donde pidió disculpas públicas por lo ocurrido. En ese mensaje reconoció la gravedad del hecho y expresó arrepentimiento por su conducta.
"Hola, soy Agostina Páez, acusada de racismo en Brasil por una reacción muy grave que he tenido. Por eso, ahora quiero pedir disculpas públicamente", señaló.
También manifestó: "De todo corazón a todas aquellas personas que se han sentido ofendidas, heridas, humilladas por mi actitud". Luego agregó: "Lo lamento profundamente. Lamento haber contribuido a ese dolor por ignorancia. Desconocía lo que era el racismo".
En otro tramo del video, aseguró que el tiempo transcurrido en Brasil y el avance del proceso judicial la llevaron a reflexionar sobre lo sucedido. "Ahora interiorizándome, aprendiendo y escuchando, entiendo lo delicado que es", sostuvo.
Qué dijo su nueva abogada
Junqueira explicó que Páez no había realizado antes un pedido público de disculpas por recomendación de sus abogados anteriores, que temían que eso pudiera ser interpretado como una admisión de culpabilidad.
"Ella quería haber pedido disculpas antes, pero tenía este temor jurídico de hacerlo", sostuvo la defensora.
De todos modos, admitió que existe una prueba audiovisual contundente sobre el episodio. "Hay un video" que muestra el momento del acto discriminatorio y "eso es innegable", afirmó.
La intención de la nueva defensa es incorporar formalmente ese pedido de disculpas al expediente antes del inicio del juicio, en un intento por cambiar el rumbo del proceso y evitar la pena máxima.
Cómo comenzó el caso
El caso tomó gran repercusión en enero, cuando se viralizó un video que mostraba a Páez realizando gestos discriminatorios contra un ciudadano brasileño a la salida de un boliche en el barrio de Ipanema.
Las imágenes, registradas por cámaras de seguridad y teléfonos celulares, derivaron en una denuncia por injuria racial y en el inicio de una causa penal en su contra. Desde entonces, la joven de 29 años permanece en Brasil, bajo arresto domiciliario y con tobillera electrónica, sin posibilidad de regresar a la Argentina.
Ahora, a pocos días del comienzo del juicio, la expectativa está puesta en la estrategia que presentará la nueva defensa y en la definición que tome la Justicia brasileña sobre uno de los casos más resonantes de las últimas semanas.


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