QPS / Opinión
Subí Tu Nota / Opinión

La violencia cotidiana.

Todos los días oímos hablar de la inseguridad, la inflación, la corrupción. La violencia también se ha convertido en parte de nuestra vida cotidiana, ya no nos asombra encontrarla en la calle, en las escuelas, en nuestras casas. Hemos aceptamos como normales los males cotidianos y nos hemos insensibilizados ante ...

Todos los días oímos hablar de la inseguridad, la inflación, la corrupción. La violencia también se ha convertido en parte de nuestra vida cotidiana, ya no nos asombra encontrarla en la calle, en las escuelas, en nuestras casas. Hemos aceptamos como normales los males cotidianos y nos hemos insensibilizados ante las noticias.

Es fácil criticar al gobierno o atribuir responsabilidades a jueces o funcionarios, pero más fácil es caer en la desidia de ver la desgracia como ajena. Sin una sociedad que mira para otro lado es imposible explicar el deteriodo de las instituciones argentinas. Tampoco podemos culpar a la crisis de nuestros problemas, la economía debe estar al servicio del hombre, no al revés.

En la declaración “Felices los que trabajan por la paz”, Obispos argentinos revelaron que “Argentina está enferma de violencia”. Violencia que sufren no solo las víctimas, sino también los que la practican, es un flagelo que afecta a todos. El Papa Francisco, en la carta a los participantes del XIX Congreso Internacional de Derecho Penal, señala que “se trata de hacer justicia a la víctima, no de ajusticiar al agresor”. “La experiencia nos dice que el aumento y endurecimiento de las penas con frecuencia no resuelve los problemas sociales, ni logra disminuir los índices de delincuencia”.

Para sanar las profundas heridas de esta sociedad es necesario dejar de pagar con mal al mal. La ley y la justicia deben ser valores absolutos, es preciso conciliar las diferencias entre lo que dice la ley y lo que hace la justicia.

Contamos con numerosos tratados y convenciones sobre derechos humanos e igualdad de condiciones para trabajar en justicia y paz por una sociedad más equitativa y libre de violencias.

 

Referencia:

http://www.episcopado.org/portal/actualidad-cea/oficina-de-prensa/item/871-declaraci%C3%B3n-felices-los-que-trabajan-por-la-paz.html

http://w2.vatican.va/content/francesco/es/letters/2014/documents/papa-francesco_20140530_lettera-diritto-penale-criminologia.html

 

Marcos Zelada

zeladamarcos@gmail.com

Opinión

Los invitamos a Comunidad Fusa

Opinión

El fin del Amateurismo, llegara?