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Levantaron por plagio una muestra en Pro Cultura Salta

Se trata de “Querencias”, de Daniel Cávolo, inaugurada el 21 de octubre y cerrada al día siguiente. Lo que dicen las partes.

Levantaron por plagio una muestra en Pro Cultura Salta

El miércoles pasado, en los salones de Pro Cultura SaltaDaniel Cávolo inauguró “Querencias”, una muestra de más de 40 acuarelas y que fue levantada pocas horas después por las autoridades de la institución.

Desde ese organismo, la explicación la da su presidente, Eduardo Díaz: “un rato antes de la inauguración (Cávolo) hace poner al lado del micrófono un atril con el cuadro que era la tapa del catálogo. Cuando llegamos a la tarde y vamos a ver el cuadro, nos damos cuenta de que no era el mismo del catálogo… Ahí nos cae la ficha, en ese momento. Vamos a mirar los cuadros de las demás fotos que había pasado para el catálogo y ninguno era como los que estaban colgados”, cuenta Díaz. Las imágenes que reproducía ese catálogo, realizado por ProCultura, habían sido provistas por el artista pero correspondían a fotos de cuadros que habían sido bajadas de Internet. “Hizo las copias que trajo a la muestra y puso en el catálogo los originales”, agrega.

Lo que dice el pintor. En la versión de Cávolo, la responsabilidad sin embargo fue de la institución, que habría cometido un error en el armado del material impreso. “El director de Pro Cultura se equivocó con el catálogo y puso obras que armó con su propia máquina… Yo no armé el catálogo, fue el señor Díaz… Se escapó un paquete de obras, pero las publicó él, no yo”, dice. “El catálogo lo tendría que haber aceptado yo, que soy el expositor, y si había confusión tendría que haberlo sabido… Desconozco qué pasó entre medio. Yo no lo encargué ni lo revisé antes de que se produjera, si no esto hubiera saltado antes. Hicieron el catálogo con fotos que se habían deslizado, pero esas fotos no sé cómo llegaron”, agregó.

"El catálogo salió en el día de la exposición y automáticamente pedí que se levanten los catálogos y se retire también el cuadro que estaba comprometido en ese sentido, para que no haya otro tipo de problemas… Se trató de solucionar el problema por cualquier causa que pudiera llegar a mayores”, explica el expositor.

“El catálogo no lo hice yo sino Díaz… No me lo mostró nunca. Lo hizo él de su propia voluntad y tampoco me gustó porque no figuro yo en nada, mi nombre no está en la portada. No lo hubiera aprobado tampoco porque tendría que haber puesto de quién era la obra. No creo que haya habido mala intención, pero sí nos molestamos los dos”, responde Cávolo y dice que la muestra no se levantó solamente por el tema del cuadro de la portada sino “por otros motivos personales, promesas que no se cumplieron. Mandé una planificación de la exposición y ya hecha me la desvirtuaron, me guardaron cuadros que estaban semi vendidos”, dice el pintor.

Cosas imposibles. La versión de Díaz también se refiere al formato de la exposición y dice que la propuesta original no podría haberse realizado como estaba planteada. “Él presenta 71 cuadros el día de la muestra, lo cual es técnicamente imposible de hacer en Pro Cultura. No hay paredes para esa cantidad de cuadros, entonces le dije al montajista que colgara los cuadros hasta que se acabara el espacio y los que quedaran afuera que no los pusiera… Era una muestra imposible de curar, eran múltiples temas, tamaños, no había fechas, tampoco trabaja en serie”, explica el presidente.

También desmiente la responsabilidad de Pro Cultura sobre las imágenes publicadas en el catálogo. "Lo hicimos con imágenes que trajo él… Su obra es copia y quiere enmascarar esto con lo del catálogo… Todos los cuadros que trajo los encontramos en Internet. Si él quiere sostener su carrera copiando cuadros de otros y poniendo su firma a nosotros no nos interesa, pero en esta situación sí porque ponemos nuestro logo a un cuadro que tiene propiedad intelectual y estamos diciendo que es del señor Cávolo”, apunta Díaz.

La explicación de Cávolo sobre la similitud entre sus cuadros y los de otros autores fue que "hacer una obra parecida a algo que estáen Internet no está prohibido. Todo el mundo lo hace, y para que haya plagio también tiene que haber copia en las técnicas, las dimensiones, otras cuestiones", aseguró.

Desde la institución, según Díaz, se comunicaron con algunos de los autores de las obras copiadas y los pusieron en conocimiento de la situación. “Es toda gente del exterior y para ellos es muy difícil accionar legalmente. Nos ofrecimos a hacer lo que podamos, pero como institución intermedia Pro Cultura no puede accionar por terceros… El artista que sube obras a Internet está tan acostumbrado a este tipo de situaciones que para muchos de ellos es intrascendente, pero para nosotros como institución y para el medio artístico salteño, no lo es”.

-¿Cuál es la responsabilidad de ProCultura en esta situación?

-Ninguna, incluso Cávolo firmó un acta en la que reconoció haber utilizado fotografías de obras de otros artistas. En el momento de bajarle la muestra hicimos un acta con un abogado y el la firmó. Luego nos comunicamos con más de 40 organismos sobre esta situación.

-¿Por qué se esperó a levantarla al día siguiente?

-La gente ya estaba acá. No supimos qué hacer en este momento, nosotros nos damos cuenta en el momento de la situación. Al día siguiente lo citamos, nos dijo que estaba engripado y no podía venir. Le dijimos que íbamos a levantar la muestra y a los 10 minutos llegó. Me quedé hasta las cinco de la mañana buscando imágenes en Internet para ver si eran copiadas de otras, una por una. Hicimos el trabajo, se lo mostramos, y dijo que se le había deslizado un archivo. Cávolo colgó sus cuadros en la Casa de la Cultura, en la Secretaría de Cultura de San Lorenzo, en el Salón Vitreaux. Nosotros fuimos los únicos que le bajamos la muestra y vamos a hacer lo que haga falta. El apoyo que recibimos fue absoluto de parte de los miembros y los auspiciantes... Es grave, no podemos seguir apañando estas cosas.

-¿Qué filtros no hubo en el camino, entre la propuesta de la muestra y su montaje en Pro Cultura, para que pasara un situación como la que describen?

-Siempre hemos trabajado sobre la buena fe, la nuestra como gestores y la del artista que trae la obra. Jamás en casi 40 años de historia de Pro Cultura pasó esto, y tenemos una muestra cada 15 días. Un artista para mostrar acá presenta una carpeta de antecedentes, con un currículum y se le asigna una fecha para exponer. Hemos gastado plata en esto, imprimir los catálogos cuesta 2500 pesos, el montaje, la luz, el espacio, el auspiciante que trae sus bebidas, todo es gestión nuestra.

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