Salta
ARA San Juan

Salteña está a punto de ser mamá y su marido está dentro del submarino

El hombre es uno de los 44 tripulantes que es buscado por varios países.

El cabo principal Mario Toconas, de 36 años se embarcó en este último viaje del ARA San Juan , donde se especializa en armas submarinas.



Acá en Mar del Plata, lo esperan su mujer, Ruth Gómez (salteña) embarazada, y su hijo Benjamín, de nueve. Pero no están solos: los familiares del matrimonio llegaron de distintas provincias para acompañarlos y seguir cada detalle de la búsqueda, indica La Nación.



"Todavía estamos enteros. Después te caés, te volvés a levantar y te caés de nuevo. No es fácil. La verdad no se va a saber hasta que encuentren el submarino", dice Alejandra Aguilera, una de los siete hermanos de Mario, en la Base Naval de Mar del Plata, donde pasan varias horas todos los días.



Los Toconas son nacidos en Jujuy, pero criados en Sierra Grande, Río Negro. Cruzaron el país rumbo sur porque su padre empezó a trabajar en la mina de hierro de esa ciudad. Pero a Mario siempre le tiró la Armada y se fue a estudiar a Punta Alta y luego a Buenos Aires. Ahí conoció a Ruth, oriunda de Salta, y juntos se instalaron en Mar del Plata, y no se separaron más.



"Él es muy tranquilo, muy familiero, muy reservado. Le gusta estudiar. Vive estudiando. Todo el tiempo se está perfeccionando", dice Alejandra. Sus intereses y conocimientos iban incluso más allá de los submarinos: se formó como electricista, había aprendido a instalar alarmas en las casas, y hasta hizo cursos de tapicería.



El jueves pasado, cuenta Alejandra, toda la familia se llevó un doble disgusto. Cuando el parte oficial informó sobre el evento "consistente con una explosión" en la zona donde se busca al Ara San Juan. Ruth, la mujer de Mario se desmayó. Enseguida la llevaron a una clínica, y al final de la jornada le dieron el alta.



"Estamos cansados física y psicológicamente. Pasan los días y es desgastante. Lloramos y no lloramos. Pero estamos ahí en el medio -dice Alejandra-. No decimos nada cuando nos dan las novedades. Sólo escuchamos. Más de eso no podés hacer. Cuando hablaron de explosión pensamos lo peor. Pero por ahora son todos indicios. Si no lo ves, no sabés si es cierto."

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